Black & Veatch realizó una presentación ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NERP) con recomendaciones para impulsar mejoras en el parque de generación de tecnología hidroeléctrica.

Randal Boyce, Project Manager de aquella empresa de ingeniería, indicó durante la Revisión del Estudio Hidroeléctrico de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico que hay una gran oportunidad para incrementar la capacidad y el factor de planta del parque de generación hidro actual.

Unas 19 instalaciones hidroeléctricas de esta isla podrían haber sido consideradas. No obstante, el referente de Black & Veatch indicó que ya desde 2012 consideraron que aquellas que habían sido abandonadas en los años 60 y tenían bajo potencial para obtener mucha generación adicional, hoy implicarían un gasto mayor de inversión para lograr los resultados esperados.

Considerando aquello, el portfolio recomendado incluyó a 10 centrales hidroeléctricas existentes a las que podrían aplicárseles mejoras en su eficiencia y sumar nuevas turbinas para ampliar su capacidad. Algunas de estas se encuentran inactivas por reparaciones, pero se aseguró que la PREPA ya está “en proceso de volver a ponerlas en línea”.

“En unos meses, los números se verán mucho mejor sin hacer nada más que lo que ya estemos haciendo”, reforzó Randal Boyce.

Por eso, entre los objetivos que se analizaron, el referente de Black & Veatch reveló que de además de incrementar la capacidad actual por la reparación de centrales inactivas, era posible elevar los 38.8 MW de potencia hidroeléctrica existente primeramente a los 70 MW, siendo inclusive recomendable lograr los 91,7 MW de capacidad.

Considerando ese escenario potencial, Boyce advirtió que los datos preliminares que obtuvieron indican que la capacidad actual se puede llevar a “más del doble” en los próximos años.

Esto no sería todo, las mejoras en la infraestructura y la eficiencia en la producción permitirían además llevar un factor de planta del 0.06 actual hacia los 0.28.