Esta semana se formalizó el convenio entre la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y el proyecto “Eficiencia Energética en Argentina” para llevar a cabo en conjunto el Balance Nacional de Energía Útil.

Es la primera vez que este estudio estadístico se realiza en el país. Su metodología permitirá conocer la realidad energética de las industrias en Argentina, relevando qué energía se usa, para qué y cómo.

Las muestras serán tomadas inicialmente de 5000 establecimientos industriales seleccionados por el consorcio de EE en Argentina. El número podría incrementarse en los próximos meses, en el caso de que otras empresas quieran sumarse voluntariamente.

¿Por qué es importante participar? Porque en el corto plazo las empresas que participen se beneficiarán de un reporte energético de gran utilidad para los establecimientos analizados; y, en el largo plazo, este estudio –que es parte de una estructura de proyecto con más componentes– derivará en las bases de programas de eficiencia para el sector industrial.

Ya están planeados una serie de lanzamientos regionales que anuncien el inicio de esta actividad. Si bien aún no se fijaron las fechas, Córdoba, Mendoza, Rosario y Tucumán son los centros urbanos que más resuenan para convocar a Cámaras Empresariales, Asociaciones y explicar porqué y cómo se está realizando este proyecto.

La base de datos ya conformada está compuesta en su mayoría por empresas de alimentos y bebida; pero también incorpora en buena medida a los rubros de química; textil, vestimenta y cuero; productos de metal; caucho y plástico; maquinaria y equipos; papel e impresión. Contempla además –en menor medida, hasta el momento– el rubro automotor; minerales no metálicos; metales comunes; muebles y maderas; tabaco; reciclaje; refinerías de petróleo; otras manufactureras.

Lea también: «La Unión Europea reconoce el trabajo contra el cambio climático de ocho ciudades argentinas en taller que se celebrará en Corrientes»

Para este estudio, la UTN inicialmente determinará 11 nodos que contarán con un relacionista particular encargado de comunicarse con las empresas previo a la realización de las encuestas.

Los datos preliminares indicaron un buen potencial para aumentar la eficiencia energética en el sector productivo. A partir de anotaciones de benchmarking y Redes de Aprendizaje que ya están en marcha, el Ing. José Luis Larregola, uno de los referentes del proyecto, garantizó que en promedio se podría lograr entre un 12% o 15% de ahorro a través de mejoras en la gestión de energía.

Para llegar al diagnóstico final, será necesario además de la visita de encuestadores a las empresas y la respuestas de los cuestionarios, un proceso de validación de datos y contraste de resultados.

El consorcio que lo implementará está compuesto por GFA Consulting (Alemania), Fundación Bariloche (Argentina), EQO-Nixux (España) y Fundación CEDDET (España). Todas estas con experiencia en Balances de Energía Útil tanto en Europa como en Latinoamérica.

Las conclusiones a las que se lleguen los expertos servirán a la Secretaría de Gobierno de Energía, con quien se trabaja día a día desde mayo de 2018 en el marco del acuerdo de cooperación con la Unión Europea, organismo que financia el proyecto “Eficiencia Energética en Argentina”.

Este proyecto ambicioso tiene la intención final de ser una base, junto a los compromisos internacionales del Acuerdo de París, la Agenda 2030 y los ODS, para conformar un Plan Nacional de Eficiencia Energética al 2030.

Está previsto que se concluya con los reportes totales del proyecto en abril del 2021. Desde el consorcio de la EE en Argentina se asegura que las actividades no se detendrán por la coyuntura económica o ante un eventual cambio de Gobierno.