El Estado de Quintana Roo avanza con el desarrollo de energías renovables y Efraín Villanueva Arcos, Secretario de Ecología y Medio Ambiente de dicho Estado, dialogó con Energía Estratégica acerca del progreso de proyectos y cómo afectan las diferentes disposiciones gubernamentales. 

Lo primero que hacemos es impulsar una reforma para que el tema energético pase a la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente, de manera que podamos trabajar mejor coordinadamente a las renovables con la descarbonización, por ejemplo”, aseguró.  

Y agregó que, ante el análisis de que Quintana Roo es uno de los estados con menor generación de energía y que casi toda se importa, trabajan en dos frentes. Por un lado en disminuir la demanda energética con proyectos de eficiencia, mientras que a la par la identificación de emprendimientos renovables a desarrollarse en el Estado. 

“Hay varios proyectos que están en fase de obtener los permisos por parte de las instancias federales competentes, como el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) o la Comisión Reguladora de Energía (CRE), pero que ya avanzaron en temas ambientales”, aclaró.  

“Hay emprendimientos para la Isla de Cozumel, la zona norte del Estado y otros cercanos a Bacalar. En su mayoría son parques fotovoltaicos que suman 120 MW de potencia aproximadamente; mientras que los proyectos eólicos tienen horizontes entre 200 y 300 MW. Pero son proyectos en trámites, es decir, no inician con las autorizaciones”, explicó Villanueva Arcos.

Adicionalmente, desde la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente trabajan en la identificación de posibilidades para el aprovechamiento de la biomasa, particularmente en la generación de residuos de las principales ciudades del Estado, como Cancún, Chetumal o Playa del Carmen, entre otras. 

“Me da mucho entusiasmo que las empresas, la mayoría de ellas privadas, tengan interés en el Estado. Saben que Quintana Roo tiene tarifas muy altas, y que representa una gran oportunidad para participar en el mercado o con algún convenio específico”, comentó el especialista. 

En cuanto a cómo puede afectar la reforma a la Ley de Industria Eléctrica, que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y se encuentra en el Senado, Efraín opinó que “es un marco legislativo que debemos revisarlo muy bien una vez que quede firme”

De todos modos, el Secretario mostró su preocupación ya que conoce “cuál es la prioridad a la que envían las energías renovables” y ello afecta al compromiso y visión de descarbonización y sustentabilidad de Quintana Roo: “Queremos ser una entidad que se caracterice por un turismo sustentable, que es el principal motor económico del Estado”.

“Y creo que esta nueva ley puede retrasar la mayor participación de inversiones para el aprovechamiento de todo el potencial de recursos naturales, incluyendo de corrientes marinas”, añadió. 

Además, el retraso de la transición energética también se relaciona con un posible incumplimiento de la Ley que establece que establece 35% de generación limpia para el año 2024, más allá del Acuerdo de París o el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). 

“No sé si vamos a alcanzar esa meta, estamos en riesgo. La transición energética hacia fuentes más limpias es algo fundamental. Todos los países están viendo hacia esa dirección, y México en algún momento debe sintonizarse con eso”, apuntó.