Durante fines de noviembre y principios de diciembre del año pasado se desarrolló la XXI Conferencia de las Partes (COP 21) en París, Francia. Allí, más de 185 países hicieron su Aporte a las Contribuciones Nacionales (INDC) para evitar que en el próximo siglo la temperatura promedio se eleve más de 2°C con respecto a niveles preindustriales.

De acuerdo a la fecha de desarrollo del evento es que la anterior gestión de Cristina Fernández de Kirchner fue la responsable de formular la INDC en nombre de Argentina. Propuso: para 2030 reducir las emisiones en un 15 por ciento, pero extenderlas a un 30 por ciento en el caso de obtener financiamiento externo para este propósito.

La contribución fue muy criticada por el bloque Cambiemos, quienes la calificaron de “poco ambiciosa”. Ahora son los encargados de cumplirla y es por eso que desde algunos sectores hay expectativas de que sea superada.

En diálogo con energiaestrategica.com, Horacio De Beláustegui, titular de la Fundación Biósfera, quien participó de la cumbre climática en Francia, coincide con las críticas y explica que “los objetivos de disminución de emanaciones que presentó Argentina fue escasa porque su contribución (en proporción) está apenas por encima de los 2 grados”.

Perfectamente se puede mejorar esa propuesta; ahora hay que ver cómo este gobierno la lleva adelante”, razona el ambientalista.

Por su parte, Mauricio Macri se reunió el pasado martes 12 de enero junto a parte de su gabinete para ir delineando una estrategia al respecto. ¿Cuáles son las medidas que deberán llevar a cabo?

Para De Beláustegui “los países bendecidos con fuentes naturales de energías alternativas tienen que desarrollarla”. Argentina tiene reconocidos potenciales de energía solar, eólica, biomasa, hídrica, entre otras, y debe aprovecharlos; sobre todo la rápida implementación de calefones solares que evitarían la producción de un número significativo de CO2 en el corto plazo”, asevera.

Asimismo, identifica “hacer más eficiente el consumo eléctrico” incentivando la renovación de maquinarias para el sector industrial, por ejemplo. Otra de las medidas, y quizá una de las más importantes, es la de apostar por la forestación. “Lo que habría que desarrollar son políticas de forestación y preservación de las masas forestales que tiene que ver con la captación del carbono atmosférico mediante la fotosíntesis, no tiene solo que ver con materia de energía”, indica.

En lo respectivo a la cumbre de la COP 21, el especialista dice que se trató de una “reunión interesante”, ya que “las potencias más importantes (grandes países productores de CO2) reconocen que le cambio climático ocurre por la acción antrópica y que la única solución que hay es revertir el aumento de la temperatura promedio se da entre todos”.

Deberíamos llegar al grado y medio de temperatura promedio mundial porque de esa forma podríamos evitar catástrofes ambientales como la que ya estamos viendo”, alarma De Beláustegui.