Ya van cuatro semanas de distanciamiento social obligatorio en Argentina. Y pese a estar entre las actividades que el Gobierno considera esenciales en medio de la cuarentena, las instalaciones de sistemas para la generación de electricidad con energías renovables sufren demoras porque toda la cadena de valor encuentra barreras para desarrollar su actividad habitual.

Según indicó Federico Chevallier Boutell, gerente de Tonka Solar S.A., las PyMEs del sector que están priorizando cumplir con los pedidos deben enfrentar a obstáculos logísticos y económicos adicionales para continuar con sus negocios.

“Estamos atendiendo a entregas de parques entre 300 kW a 500 kW, que ya tienen contratos de abastecimiento y que tienen que ponerse en funcionamiento cuanto antes porque los plazos de inicio de operación no han sido prorrogados”, señaló el titular de Tonka Solar.

Complica ese escenario el corte de la cadena de pagos que está sufriendo la industria y que pone a los proveedores en el lugar de pedir planes de pago especiales a las empresas a cargo de las construcciones para poder garantizar los productos.

Pero solucionado un tema, surgen otras complicaciones como las demoras por los controles sanitarios en las rutas. Si bien estas pueden considerarse un tema que repercute a más de una actividad productiva, el sector de las energías renovable estaría enfrentando a grandes confusiones en las que los controles más estrictos de esta semana habrían llevado a decomisar, entre las mercaderías no permitidas a transitar, a algunos componentes para ser instalados con pequeños sistemas fotovoltaicos.

“Todos los problemas que estamos teniendo no son propios de la cadena de valor sino del contexto en el que se está moviendo la cadena. Estamos siendo punta de lanza por ser una actividad esencial”, advirtió Federico Chevallier Boutell.

Entre las medidas que ha incorporado la empresa para sobrellevar esta emergencia y cumplir con las disposiciones del ejecutivo, Tonka Solar retomó la marcha de sus procesos productivos con una dotación menor de la habitual para asegurar protección de mascaras faciales y tapabocas al personal activo en la empresa y aislar los puestos de trabajo de los operarios en las lineas de producción.

“No se han producido despidos en nuestra empresa. Trabajamos codo a codo con el sindicato para cuidar el puesto de trabajo y a la gente. Las empresa nos está cuidando y nos ha cuidado desde hace muchos años. Es momento de que nosotros como empleados cuidemos a la empresa. Por lo que sin lugar a dudas, adherimos a los beneficios fiscales a los que podamos calificar para poder superar esta crisis”, concluyó gerente de Tonka.