En la actualidad, las “renovables” se han convertido en las grandes estrellas de 2016 y se han constituido además en uno de los pocos “brotes verdes” de la economía doméstica.

Los esfuerzos del Gobierno se orientan, principalmente, a favor de la promoción de la energía solar y la eólica, a través de la implementación de diferentes beneficios e incentivos para lacaptación de inversiones. 

Paralelamente, el macrismo le ha dado un espaldarazo importante a los productores de caña de azúcar, al avanzar con una ampliación del corte de bioetanol con naftas del 10% al 12%, lo que implica un gran impulso para el sector.

En medio de esta “fiesta verde”, hay una rama de actividad que está quedando al margen: la del biodiesel.

Actualmente en la Argentina hay casi 30 empresas del segmento Pyme que están dedicadas a la elaboración de este combustible alternativo, amigable con el medioambiente.

La particularidad de este sector es que, mientras los grandes productores están completamente abocados al negocio de la exportación, las Pyme están 100% orientadas a abastecer al mercado doméstico.

Las firmas, nucleadas en la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biodiesel (CEPREB), actualmente son responsables de producir cerca de 1,2 millones de toneladas de biodiesel al año, de la mano de la ley 26.093, que creó un régimen de promoción de biocombustibles.

Así, generan casi el 50% del total nacional. 

En un inicio, el corte de gasoil con biodiesel era de un 5%. Pero a partir de 2014 dicha proporción pasó a ser del doble, lo que permitió incrementar los niveles de producción y, en paralelo, las inversiones.

En los últimos meses había circulado con fuerza el rumor de una inminente suba del contenido de este derivado de la soja en cada litro de gasoil.

Sin embargo, a pesar de diversos amagues”, la ampliación del corte nunca se hizo realidad, relegando a este sector clave de la cadena agrícola argentina.

Como contrapartida, los productores de bioetanol (combustible alternativo para motores nafteros) este año sí recibieron un importante apoyo, luego de que el Gobierno decretara incrementar el corte de un 10 a un 12 por ciento. 

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Con esta decisión se beneficiaron los productores de caña del Norte Argentino, dado que estos dos puntos extra se cubrieron con el bioetanol generado a partir del azúcar.

Pero el objetivo del Gobierno va más allá: según trascendió, el Ministerio de Energía, junto con la cámara que nuclea a fabricantes de autos (ADEFA) y los propios productores de bioetanol, están analizando la posibilidad de llevar dicho corte a entre un 15% y un 22 por ciento. 

La avanzada del biodiesel

Luego de millonarias inversiones a lo largo de una década, los productores de biodiesel ahora apuntan a que el Gobierno replique el mismo esquema que hoy beneficia al bioetanol.

Desde CEPREB aseguran que arrancar con una ampliación del orden de los 2 puntos, con la posibilidad de incrementarlo aun más a futuro, es completamente viable, dado que el impacto sobre los motores –según testeos que han realizado- es nulo. 

Desde la cámara detallan incluso que se han realizado pruebas y que motores diésel pueden funcionar sin problemas incluso utilizando un 100% de biodiesel. 

Pero desde la cámara van más allá y resaltan el “efecto derrame” que una medida de este tipo tendría sobre el empleo y sobre las economías regionales, dado que estas plantas están dispersas en provincias como Entre Ríos, Santiago del Estero, San Luis, Neuquén, Santa Fe, La Pampa y Buenos Aires.

“Se han realizado importantes desembolsos y el biodiesel hoy es una realidad, es una industria en funcionamiento y que utiliza tecnología de punta”, señala Francisco Jáuregui, director ejecutivo de CEPREB.

Además, desde la entidad garantizaron que, “en la medida en que haya más incentivos oficiales, el sector acompañará con más inversiones”.

Si bien la autoridad competente en esta materia es el Ministerio de Energía, que es la que regula el corte de “bio”, desde el sector han ido tendiendo puentes hacia otras carteras, como el Ministerio de Producción y el Ministerio de Agroindustria, lo que permitiría avanzar sobre otros enfoques que también son relevantes para la actividad, como por ejemplo, definir herramientas para la venta directa de este biocombustible.

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Beneficios clave

Sin dudas, las energías renovables se han transformado en las grandes estrellas del Gobierno macrista, que en marzo de este año publicó el decreto reglamentario de la ley 27.191, que modificó la normativa 26.190.

Este cambio no es menor, dado que sentó las bases para fomentar el uso de fuentesrenovables destinada a la producción de electricidad a escala nacional.

La Ley 27.191 establece que para el año 2017 los recursos renovables deben cubrir el 8% del consumo de energía eléctrica de todo el país, con la meta de alcanzar el 20% de cara al 2025.

Entre los beneficios que reciben las empresas que apuestan por la eólica o solar (por citar algunas) y que han resultado ganadoras de algunas de las licitaciones impulsadas por el Gobierno, figuran:

-Un cupo fiscal de u$s1.700 millones. 

-La garantía de que Cammesa adquirirá toda la energía que produzca cada proyecto.

-Contratos entre el Estado y las empresas a largo plazo (20 años) y en dólares.

-Una triple garantía para salvaguardar las inversiones: la del Foder (fideicomiso que dispone de u$s400 millones para responder en primera instancia si Cammesa no llegara a cumplir con sus obligaciones); la soberana, con Letras del Tesoro; y en tercer lugar el Banco Mundial.

Ahora, las Pymes dedicadas al biodiesel y que vienen realizando desembolsos desde hace más de una década apuntan a ser un “engranaje” clave dentro de la matriz energética argentina. 

Así como los campos eólicos y solares ayudarán a generar más electricidad y el bioetanolgana terreno entre los vehículos nafteros, las Pymes que producen biodiesel apuntan a meterse en el boom que están viviendo las “renovables”.

El momento es clave y su impacto, también, dado que hoy este derivado de soja se ha convertido en un recurso importante a l hora de abastecer parte de la demanda de tractores, camiones, ómnibus y hasta autos particulares en todo el país. 

 Fuente: IProfesional/Federico Mc Dougall.