En sintonía con el proyecto 1121 que crea la “Ley de Política Pública Energética de Puerto Rico”, el objetivo de la Isla es cubrir la demanda de energía con un mínimo de 20% para el 2025 (el Gobierno aspira alcanzar el 42%) ; 50% para el 2040; y 100% para el 2050.

Este año ya se dejan ver las primeras intenciones de avanzar al respecto. La Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) definió que Puerto Rico se dividirá en ocho microredes. En ellas se destinará capacidad para integrar plantas de energía solar junto a baterías para el almacenamiento o resguardo en el caso de cortes de redes de transmisión por fenómenos climáticos.

A aquel escenario no sólo se sumará el crecimiento de la generación distribuida, que ya desde la Ley aprobada el pasado 6 de noviembre de 2018 contempla la figura del prosumidor (desde este año también las cooperativas podrán hacerlo); además, la intención es avanzar con grandes parques de generación fundamentalmente de tecnología solar fotovoltaica. De allí, privados se suman al debate y sugieren que la AEE emita «Request for Proposal» (RFP) en bloques de aproximadamente 250 MW para proyectos solares.

No obstante, la solar fotovoltaica no será la única tecnología sobre la que se avanzará. Ya un proyecto de energía eólica offshore de Puerto Rico llegó este mes al Senado federal de Estados Unidos. Se trata de la iniciativa de la comisionada Jenniffer González Colón, quien propuso que se estudie la viabilidad de establecer turbinas eólicas en las aguas de la jurisdicción federal exclusiva de Estados Unidos, que es aledaña a Puerto Rico.

El proyecto, que tiene el coauspicio de los congresistas Gregorio Kilili Camacho Sablan (I-Islas Marianas del Norte), Aumua Amata Coleman Radewagen (R-Samoa Americana), Darren Soto (D-Florida) y Stacey Plaskett (D-Islas Vírgenes Americanas); ya cuenta con el respaldo de los senadores Bill Cassidy, M.D. (Republicano por Louisiana) y Brian Schatz (Demócrata por Hawaii).

“Louisiana se beneficia de la repartición de los ingresos de la energía en alta mar, lo que ayuda a restaurar y mantener nuestras costas. Este proyecto de ley le da a los territorios de los Estados Unidos la misma oportunidad y promueve la energía renovable”, dijo Cassidy, quien además es presidente del Subcomité de Energía del Senado.

Aporte del sector privado

Siemes redactó un documento con recomendaciones para el plan integral del sistema eléctrico. El mismo, que puede consultarse online, realiza 8 principales recomendaciones del lado de la oferta, entre las cuales las 2 primeras son referidas directamente a renovables:

  1. Maximizar el ritmo de instalación de la generación fotovoltaica solar (FV) durante los primeros cuatro años (2019 a 2022) del plan: Siemens recomienda que la AEE emita solicitudes RFP para FV solar en bloques de aproximadamente 250 MW. Y, según los precios y la capacidad de la AEE para interconectarse, continúe agregando bloques con el objetivo de interconectar al menos 720 MW y posiblemente 1200 MW durante los primeros cuatro años del plan. La cantidad de energía solar fotovoltaica solicitada debe considerar la capacidad esperada de PREPA para interconectar las nuevas instalaciones renovables, que será una función del tamaño y la cantidad de proyectos determinados después de que se reciban las respuestas. En todos los planes LTCE analizados, la instalación de la energía fotovoltaica alcanza la capacidad máxima permitida de energía solar fotovoltaica definida para dar cuenta de un límite de implementación agresivo pero práctico para los primeros cinco años en el plan. La única excepción es el caso en el que los costos de generación renovable no disminuyen en Puerto Rico y, en este caso único, solo 720 MW de generación renovable se agregan al sistema en estos años. Cabe señalar que el desarrollo y la interconexión de estas grandes cantidades de energía solar fotovoltaica, en tan poco tiempo, es un plan muy agresivo para un sistema de energía aislado, basado en islas.
  2. Instalar entre 440 MW y 900 MW de almacenamiento de energía de la batería en los primeros cuatro años del plan: las cantidades de almacenamiento de energía de la batería están fuertemente correlacionadas con las cantidades totales de energía fotovoltaica que se instalarán y el suministro de energía local requerido para las MiniGrids en que se espera que el sistema se segregue durante los eventos principales. Por ejemplo, las cantidades mínimas de almacenamiento de energía de batería (BESS) observadas son 440 MW para el plan ESM y 800 a 1,100 MW para el Escenario 4 y la Estrategia 2 (designación como S4S2) según el crecimiento de la carga. El escenario 1 sin gas nuevo y el escenario 3 tienen niveles similares a los observados para la carga alta del escenario 4 (1,240 MW máx). Se recomienda agregar el almacenamiento a las RFP para las energías renovables presentadas anteriormente, en bloques de 150 a 200 MW. Siemens también recomienda que las RFP para almacenamiento se combinen con las RFP para PV con la opción de oferentes que ofrezcan una o ambas tecnologías. Las RFP combinadas les brindan a los desarrolladores la oportunidad de ubicar el almacenamiento junto con la fotovoltaica y obtener ventajas al compartir equipos, incluidos los inversores.