Las energías renovables comenzaron a ganar un terreno interesante en Argentina, sobre todo luego de la aplicación de la Ley 27.191 mediante el Decreto Reglamentario 531/16. No obstante, más allá que la normativa se enfoque a la promoción de generación de energía eléctrica a mediana y gran escala, no tiene en cuenta la generación de energía térmica mediante renovables.

En ese contexto, toma importancia el proyecto de Ley que presentó a fines de abril la senadora nacional de la UCR (Alianza Cambiemos) por Mendoza, Pamela Verasay, titulado: “Aprovechamiento de la Energía Solar Térmica de Baja y Media Temperatura”.

A principios de julio, asesores de las comisiones de Minería, Energía y Combustibles, Ciencia y Tecnología y Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Senadores Nacional recibirán a especialistas en el área de la energía solar térmica que realizarán observaciones a tener en cuenta sobre el proyecto de Ley presentado y cuestiones que consideren necesarias para desarrollar la tecnología.

En diálogo con energiaestrategica.com, Salvador Gil, experto en la materia y miembro del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), quien será invitado por el Senado a exponer, observa que “hay bastante para hablar y discutir” sobre el proyecto. Considera que es “una idea interesante pero si no se instrumenta bien puede generar falsas expectativas”.

Señala que para el éxito de una medida que incentive el empleo de calefones solares híbridos (que incluyan una potencia eléctrica o a gas natural para los días que el recurso solar no esté presente), por un lado se debe hacer hincapié en el lanzamiento de créditos para el gasto inicial en el equipo y su conexión. “El costo de un calefón solar híbrido es entre 3 o 4 veces mayor que el de uno convencional”, indica.

De igual modo, manifiesta que paralelamente es necesario crear una normativa que regule la calidad de los calefones solares híbridos que circulen en el mercado. Explica que desde ENARGAS están trabajando en una que podrá salir a fin de año y será vinculante para los que comercialicen este tipo de equipos.

Asimismo, Gil cuenta que es importante formar instaladores de calefones solares, ya que ese es uno de los factores de los que depende el rendimiento del equipo. “Es necesario ubicarlos con determinada orientación de modo que capten la mayor radiación solar”, señala. Actualmente, desde el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) están trabajando en ello.

Ahorro en el consumo

A resumidas cuentas, Gil expone que en un hogar promedio de la Argentina se consume alrededor de 1,5 m3 de gas natural por día, unos 6 pesos diarios según la tarifa actual. Teniendo en cuenta que un calefón solar puede cubrir alrededor del 65 por ciento de la demanda de agua caliente sanitaria de un usuario residencial promedio, el consumo diario pasa de 1,5 m3 a 0,4 m3 (que representaría gasto de gas natural en cocción de alimentos).

No obstante, el especialista advierte que si durante aquellos días que el calefón solar no puede generar energía y utilizamos un termotanque estándar, el ahorro se reduce significativamente: los termotanques ordinarios consumen alrededor de 0,5 m3 diarios de gas natural en el consumo del “piloto” y 0,75 m3 más por pérdidas de calor. En definitiva el consumo de 1,5 m3 pasaría a ser de 1,1 m3, sólo se ahorraría 0,4 m3 diarios y se harían menos amortizables los equipos. De ahí la necesidad de acompañar el uso de calefones solares con un calefón automático eficiente, de los denominados “modulante”.

El tema es que si no se arma un rompecabezas de forma adecuada, por más créditos que den para incentivar su compra inicial, no tiene gran efectividad la medida. Ahí donde es necesario que la normativa de alguna manera facilite o estimule una instalación adecuada”, considera Gil en torno a una Ley que incentive el uno de calefones solares híbridos.