A partir del día 20 de marzo pasado se decretó el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en todo el territorio de Argentina. Sin embargo, para mantener mínimas prestaciones hacia toda la comunidad, se estableció que algunas actividades se deben continuar realizando.

Dentro del sector industrial, éstas corresponden a lo relativo a la alimentación, higiene personal, laboratorios médicos y todas sus cadenas productivas. Asimismo, se mantiene la actividad petrolera y de refinación, entre otras.

De acuerdo a datos preliminares, y de un conjunto relativamente pequeño de industrias argentinas, se puede observar que la demanda industrial de electricidad disminuyó alrededor de un 33% el viernes 20 con respecto al viernes 13 de marzo. Ese porcentaje de disminución se mantuvo el sábado y domingo siguientes con respecto a los mismos días de la semana anterior.

Esta fuerte caída de la actividad industrial mostró diferencias importantes en las distintas provincias del país. Dentro de las jurisdicciones de mayor consumo, en la Provincia de Buenos Aires (sin GBA), la caída fue de un 40% el viernes 20, mientras que en la vecina Provincia de Santa Fe este valor llegó al 49%.

En GBA la baja fue algo menor, en el orden del 25%. Un caso llamativo es el Córdoba, donde la disminución el viernes 20 fue muy moderada (2)2% pero el día sábado y domingo fue del orden del 65% mostrando una afectación muy grande para la industria en su conjunto. Otra provincia con importante demanda industrial como Mendoza mostró bajas muy poco significativas, siendo menores al 10% de la demanda correspondiente a días normales.

No todas las actividades industriales fueron afectadas de la misma forma. Así, se puede observar mermas según si estaban alcanzadas o no, por el decreto como actividades esenciales o si sus procesos productivos permitían un apagado abrupto de los equipos.

Las ramas industriales que resultaron más afectadas fueron las metálicas, cementeras y textiles con bajas de su consumo eléctrico del orden del 80%. En un escalón más abajo, aparece la industria papelera que redujo se demanda en el orden del 60%. La industria química y la muy golpeada automotriz consumieron un 75% del correspondiente a los días anteriores (baja del 25%).

En el otro extremo, los establecimientos dedicados a la elaboración de productos alimenticios y las refinerías, mantuvieron valores similares al de las jornadas precedentes.

En los próximos días, deberíamos contar con información más precisa del impacto que tuvo la declaración del Aislamiento en la actividad industrial, no obstante, la demanda eléctrica suele ser un buen proxy y se suele considerar como un indicador adelantado a los finalmente relevados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).