Ya son 49 los proyectos renovables a los que se les asignó prioridad de despacho a través de las distintas rondas del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER). La semana próxima, el martes 29 de enero, se espera que se incorporen dos proyectos más en el corredor Centro y Comahue. Por lo pronto, entre los que ya resultaron ganadores suman 1164,3 MW de potencia. 

“Entre la energía que hay hoy comprometida en los parques renovables seleccionados del MATER más o menos dos tercios ya fueron vendidos; con lo cual, en principio queda mucho todavía para contractualizar”, señaló Mauro Soares.

Aquellos proyectos que aún no cerraron contratos ya están en la mira de muchos que quieren apostar por negociar entre privados la compra de energía renovable con prioridad de despacho en la red. 

“El MATER sí funciona. Es una buena oportunidad para los Grandes Usuarios salir a comprar por lo menos un porcentaje de su demanda en un contrato a PPA renovable. El primer gran argumento es el ahorro que se genera”. 

Según el director de EOS Energía, tres principales puntos, en combinación con ciertos precios y volúmenes, motivan la decisión de elegir comprar a proyectos adjudicados en MATER, por sobre una compra a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA). 

Lea también: «Las complejidades del MATER: ¿comienza un período de ocaso del mercado privado de energías renovables?»

Ahorro de cargos: se evita pagar el cargo de compra conjunta, que ya se está cobrando CAMMESA a partir del cual se proyecta que el valor pueda ser cada vez más alto; y, se reserva de pagar los cargos de comercialización. 

Reintegro: se devuelven los cargos de reserva de potencia en proporción a las energías renovables que se compran.  

Estabilización de costos: se fija el precio del porcentaje de energía a comprar por el tiempo que dura el contrato, distinto a los precios que presenta CAMMESA, que suben o bajan todos los meses.

De esto último, cabe destacar que, según informan desde EOS Energía, la tendencia de precios fijados en los contratos entre privados ya efectuados rondan entre los 57 a 62 dólares cuando es de unos 10 años, mientras que alcanza entre 50 y 55 dólares cuando se trata de 20 años, en tecnología eólica. 

“Las empresas que invierten en estos parques identifican más rentabilidad hoy con los eólicos que con los solares. Por eso es que los precios son un poco más bajos y son los que primero se están vendiendo”, precisó Soares.

 

No obstante, además del precio que se ofrece, los potenciales compradores también estarían analizando otras variables, como la seguridad que le puede dar la empresa que va a vender y la actualidad del mercado. A partir de allí es que habría crecido la incertidumbre de algunos interesados que observaban que la capacidad destinada al MATER era reducida en volumen de proyectos –al comparar con RenovAr– y que la coyuntura estaba complicando el financiamiento de nuevos emprendimientos.

Para poner paños fríos en el asunto, Mauro Soares compartió su lectura general de la actualidad de las renovables y explicó dónde está ubicado el MATER dentro de ese escenario nacional.

“Si bien es cierto que la última presentación del MATER es más chica que las anteriores, esto es así porque hay menos capacidad que se asignará en la red. Puntualmente, lo que pasa es que la capacidad que fue al MATER es la que ha quedado remanente después de adjudicarse una gran mayoría en RenovAr. No es que no haya interés de participar; por el contrario, hay buenos proyectos e incluso faltan cerrar contratos”, recordó el experto.

El mercado potencial del MATER ya resultaría más grande comparado con la capacidad que está disponible. Como expectativas de crecimiento, de calcularse que todos los grandes usuarios del país quisieran cubrir el 30% de su demanda con renovables, los casi 1200 MW disponibles que se asignaron hasta la fecha serían insuficientes en los próximos años y la demanda sería superior al triple. 

“De destinarse más capacidad al Mercado a Término, se abrirían seguramente entre 3500 a 5000 MW potenciales para abastecer un gran porcentaje de grandes usuarios”, indicó Soares.

De acuerdo a aquella reflexión, restaría entonces que CAMMESA redistribuya capacidades disponibles y libere más a MATER, o bien que se construyan nuevas lineas que amplíen la capacidad, para poder abastecer aquella potencial demanda de renovables creciente.