Marcelo Álvarez, el presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) analizó el texto de la propuesta elaborada por Marcelo Guinle, senador del Frente para la Victoria, con media sanción en el senado y en plena discusión en la cámara de diputados.

El dirigente mencionó los puntos que considera positivos: “estamos de acuerdo en que se establezcan metas progresivas para ir incrementando la participación de las energías renovables en la generación de energía eléctrica, planteando un 8 por ciento para 2017 y 20 por ciento al 2025”.

Siguiendo la idea, manifestó: “también destacamos el tratamiento fiscal que propone Guinle”. Hizo mención a los beneficios que propone para estimular los proyectos, como la amortización acelerada del impuesto a las ganancias, la devolución anticipada del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y la exención del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.

Entre otras cosas, agregó que “es muy importante la creación de un Fondo fiduciario que permita financiar las iniciativas y que brinde garantías adicionales”.

En líneas generales, Álvarez considera que el proyecto de ley tiene varias mejoras respeto de la ley vigente pero aclara que restan incorporarle varios aspectos claves para asegurar su éxito.

En primer lugar, puso en cuestión un artículo que podría considerarse el corazón de la propuesta: “al obligar a comprar energía renovable sólo a los grandes usuarios, que representan el 32 por ciento de la demanda, quedan con las mismas complicaciones para acceder al financiamiento el resto de los consumidores”.

Por otra parte, agregó: “creemos que todo proyecto de promoción de renovables debe incorporar la regulación de la generación de energía en forma distribuida”. Sostiene que con una normativa acorde los usuarios particulares estarían en condiciones de incursionar en la entrega de energía limpia a la red, a partir del uso de sistemas fotovoltaicos, aerogeneradores o biodigestores.

Siguiendo con la sugerencia de modificaciones, Álvarez apuntó contra el límite de 113 dólares por el precio del MWh promedio que determina Guinle para los contratos suscriptos por los Grandes Usuarios. “Impartir que haya un techo entre privados de 113 dólares lo que hace es generar condiciones para una sola tecnología, que es la energía eólica”.

El resto de las tecnologías, salvo proyectos excepcionales de solar y biomasa, no va a poder prosperar; con esta restricción se pierde un punto destacable que tenía la licitación del GENREN, que establecía que el Estado no decidía en términos de mercado, sino que proponía un esquema para diversificar la matriz”.

Álvarez sostuvo que fomentando la construcción de parques solares y de Biomasa se desarrollarían proveedores locales y de a poco bajarían los costos de inversión y mantenimiento. “Es necesaria una planificación”, consideró.

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