En el marco de EUROCLIMA (plan de cooperación regional entre la Unión Europea y América Latina, enfocado en el cambio climático), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ONU Medio Ambiente) ha elaborado el informe regional ‘Movilidad Eléctrica: Oportunidades para Latinoamérica’ (descargar).

Allí, se puede observar un amplio análisis sobre las virtudes de los vehículos eléctricos, cómo se posicionan estos rodados en el mercado mundial, apuntando a ser el futuro de la movilidad, y un resumen sobre la situación actual de algunos países de la región en materia de políticas de incentivos para la promoción de esta tecnología amigable con el medioambiente.

Según el informe, “el despliegue de la movilidad eléctrica en la región significaría una disminución aproximada de 1,4 Giga toneladas de CO2 y un ahorro en combustibles cercano a 85 mil millones de dólares para el periodo 2016-2050, siendo este un escenario compatible con el propuesto por la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés) cuyo objetivo es que la temperatura del planeta no aumente más de 2 grados Celsius al final de este siglo”, tal como se fijó en el Acuerdo de París, celebrado a fines de 2015.

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En diálogo con Energía Estratégica, José Dallo, jefe subregional de la ONU Medio Ambiente, con mandato sobre Paraguay, Uruguay, Chile y Argentina, además de trabajos conjuntos con el programa para el Brasil, destaca que “el tema de transporte (vehicular) es una de las áreas donde rápidamente se puede tener un impacto sobre el cambio climático y caminar hacia la economía verde, mientras mejoramos otras cosas como la salud de las personas”.

Sobre esta premisa, Dallo resalta tres ejes que despuntan dentro del informe:

  • La flota de vehículos se triplicará globalmente en sólo 2 décadas (datos Agencia Internacional de la Energía).
  • Habrá un mayor crecimiento de la flota de vehículos en países en desarrollo. Este es el caso de América Latina donde el porcentaje de crecimiento será mayor que en el resto del mundo. Argentina, Brasil o México triplicarán su flota de vehículos (el estudio señala que “la flota de automóviles en Latinoamérica podría triplicarse en los próximos veinticinco años, llegando a superar las 200 millones de unidades en el año 2050 según datos de la Agencia Internacional de la Energía”).
  • El sector transporte es el nicho con mayor tasa de crecimiento de emisiones de CO2 en América Latina. Además es responsable de enfermedades, muertes y pérdidas económicas debido al congestionamiento. En Argentina mueren cada año 10,000 personas debido a la mala calidad del aire. La mitad de estas muertes están causadas por la contaminación del transporte (www.breathelife2030.org).

En el informe exhortan a los países latinoamericanos a adoptar políticas que contribuyan al desarrollo de estos vehículos propulsados por baterías.

“La movilidad eléctrica presenta una serie de ventajas con respecto a los vehículos con motores de combustión interna, tanto en eficiencia energética, como en el objetivo de cero emisiones de contaminantes locales, además de un gran potencial en integración con energías renovables, generando la posibilidad de muy bajas emisiones en un análisis de ciclo de vida”, destaca el documento.

En líneas generales, Dallo, como representante de la ONU Medio Ambiente, sostienen que “va a haber un cambio de paradigma: de los proyectos tradicionales a gran escala de generación eléctrica (hidroeléctricas, gas o diésel), se avecina un movimiento global hacia una mayor diversificación tecnológica y una disgregación en la generación”, en relación al desarrollo de políticas de generación distribuida mediante energías renovables.

“Para conseguir economías descarbonizadas en la segunda mitad del siglo (Acuerdo de Paris) y conseguir los objetivos de desarrollo económico de los países, hará falta un rápido despliegue de las energías renovables, así como otras soluciones que mejoren las emisiones”, apunta el especialista.

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Y observa: “gradualmente el costo de la Generación Distribuida está bajando en todo el mundo, las cadenas de valor se van desarrollando y la concientización del consumidor aumenta. Por todo esto, no resulta seguro asumir que el modelo de grandes infraestructuras va a ser el único imperante en los próximos años”.

Hidroeléctricas en la mira

Consultado sobre el desarrollo de grandes represas hidroeléctricas, cuestionado por algunos sectores, Dallo revela que en junio estarán publicando un reporte al respecto.

Adelanta que allí se analizará el recurso energético “considerando los efectos del cambio climático sobre los sistemas hidrológicos y su repercusión a futuro; y proponer medidas de adaptación y mitigación”.