A la espera de conocer en detalle la «Nueva Política Energética para el Bienestar de México”, documento que estará contenido en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, empresarios del sector energético renovable reparan en hacer llegar sus primeras consideraciones a la actual administración.

El éxito del “Wind Power” y “Solar Power” en México no fue tal sólo por la alta convocatoria del empresariado, también resultó de peso que funcionarios de Gobierno hayan asistido y podido hacer oídos a los pedidos y expresiones de interés de los privados. Allí, se marcó primeramente el gran potencial de crecimiento que guardan estas tecnologías limpias de generación en el país.

“Sólo el sector eólico permitiría triplicar la capacidad instalada que hubo en el cierre de 2018, es decir pasar de 5000 MW a casi 15000 MW en esta administración”, precisó Leopoldo Rodríguez Olivé, presidente en AMDEE, en conversación con Energía Estratégica México.

Para aquello, empresarios coincidieron al solicitar ampliar redes para habilitar la posibilidad de hacer nuevos proyectos en zonas donde no haya saturación, el pedido se extiende hacia una política a largo plazo que permita redes más robustas y de alcance nacional.

“Aquí por Ley, la Comisión Federal de Electricidad tiene el monopolio natural de la transmisión y la distribución, por lo que vemos muy relevante que la CFE aborde esta necesidad y nos ayude, porque también se traduce en beneficios para los consumidores”, consideró  Leopoldo Rodríguez Olivé.

El empresario, que acompañó el recorrido de Rocío Nahle, secretaria de Energía de México y José Luis Calvo Ziga, secretario del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable, por la conferencia y exhibición del evento eólico, evaluó como positiva la participación de representantes de la nueva administración.

Allí, las autoridades pudieron entrar en contacto con lo que ya se está haciendo en términos de manufactura nacional, de proveeduría de servicios local, así como también pudieron comprobar que la industria iría a aumentar, en la medida de que los privados se encuentren con la certidumbre de que van a seguir habiendo volúmenes importantes de proyectos a lo largo de los próximos años.

“Sobre las subastas que ya están, que ganaron, tengan la certeza de que se van a respetar los contratos”, afirmó Nahle en aquel evento.

Ahora el interrogante sería cuál o cuáles será/n el/los mecanismo/s elegido/s para acompañar el crecimiento del sector renovable durante todo el período de gobierno de Andrés Manuél López Obrador.

Sobre las primeras señales de cambio que se dieron en el sector eléctrico, el presidente en AMDEE trajo a consideración que “se trata de una nueva administración que está buscando entender bien todo lo que hicieron sus predecesores. Sin dudas, tiene una forma de ver las cosas con un contenido mucho mas social y quiere asegurarse de combatir la corrupción. A ambas cosas las vemos con muy buenos ojos”.

Al respecto, son de público conocimiento las intenciones de López Obrador de fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de revisar contratos que se firmaron con privados. Al tratarse el tema, el mismo primer mandatario lo identifica como una prioridad estratégica a resolver cuyo reto es tan grande e importante que el sector privado tendría su lugar para poder avanzar a buen puerto.

Por eso, desde las asociaciones como AMDEE se está trabajando en fortalecer el dialogo para dar con los mecanismos que permitan una interacción público-privada a la brevedad.

“Se pretende un cambio de reglas y creo que en general muchas de las empresas que participamos del sector podemos entender que ocurran cambios. Todavía no se puede hablar de un esquema perfectamente claro o sobre qué tipo de forma van a ser los procesos a los que se llamará a colaborar a los privados. El objetivo hoy es que se encuentren esas formas de colaboración rápidamente y una definición más estable de cuáles serán las reglas a largo plazo”, indicó el Leopoldo Rodríguez.    

Entre las aclaraciones que agregó la secretaria de Energía de México en conversaciones con empresarios, subrayó mucho la importancia de que los desarrollos de proyectos tengan un impacto social positivo. Entendiendo que la mayoría de los grandes proyectos de generación se desarrollan en zonas rurales con carencias, la intención del Gobierno es que los avances de nuevos parques se traduzcan en beneficios directos para la localidad en la que se encontrará.

De allí, es que se estén evaluando mecanismos de colaboracion. Este es uno de los nuevos puntos que despiertan consultas y que empresarios piden que puedan transparentarse a la brevedad para poder avanzar con nuevos desarrollos.

“Algo muy importante es que pensamos que los proyectos de energías renovables ya brindan beneficios fundamentales para el país. Desde luego es el ejemplo de la eólica, que contribuye a generar trabajo atractivo para los jóvenes, que son una prioridad para este Gobierno. Si ya estamos entre 35.000 y 40.000 empleos a lo largo de estos 6 años, sin duda se pueden lograr bastante más que esos en este nuevo período”.

“Sobre todo generar energías con estas fuentes nos permite depender menos de los combustibles importados, ayudar a reducir el costo de la electricidad y sobre todo darles una mayor estabilidad, porque se tratan de tecnologías que no dependen de la variabilidad de los combustibles fósiles”, concluyó Rodríguez Olivé.

Mientras más claro se pueda tener el concepto de beneficio social de los proyectos, cómo ha pedido esta administración, empresas públicas y estatales podrán trabajar juntos en dar un confort adicional a esas comunidades y concretar lo más pronto posible nuevos proyectos de generación.