En el marco de un Gobierno Nacional que empieza a quitar subsidios a la energía eléctrica, el Ing. Alejandro Haim, representante de la empresa Enersol Ingeniería, propone que la quita de los gravámenes sobre la generación energética tradicional sea aplicada a las fuentes limpias.

La idea de invertir la ecuación representaría un impulso para la generación solar y fotovoltaica, pero también permitiría el avance de la producción eólica en zonas urbanas, expandiendo el mercado hacia diferentes regiones del país.

“Esto admitiría que las grandes empresas y los pequeños usuarios, de equipos de baja y alta potencia, se interesen por un tipo de energía que no genera impacto ambiental y plantea además, ventajas económicas”, dijo el profesional.

Si bien es cierto que en la actualidad, las fuentes de generación alternativas son rentables en zonas aisladas, es real la posibilidad de adaptar dichos sistemas a la urbe. Con relación a la energía solar, es fundamental disponer de espacio: una superficie apta para que el dispositivo pueda colectar la luz del sol de manera eficiente.

Hoy en día, esto representa un problema a solucionar en el marco de las ciudades, puesto que estructuralmente no están preparadas para instalar una cantidad determinada de paneles, en algunos sitios.

Respecto de la generación eólica, Haim indicó que no acarrea mayores complicaciones, porque “existen generadores de baja potencia que pueden ser instalados en las terrazas”.

La clave del éxito radica en analizar cada caso particular y pensar una estrategia flexible: “Incluso en edificaciones donde el espacio sea insuficiente para abastecer el consumo de la totalidad de los usuarios, hay posibilidad de incorporar dispositivos para reducirlo hasta en un 30%”, dijo el experto.

Además, la utilización de recursos como éste provee solución a otros problemas. En el caso de los paneles solares, por ejemplo, servirían para resguardar a la vivienda del calor, en épocas de verano.

En medio de la discusión, se pone una vez más sobre la mesa la exigencia por legislaciones que sirvan para impulsar el desarrollo de tecnologías ecológicas. El caso de la provincia de Santa Fe y sus políticas referentes a diversificar la matriz energética, impulsa a reclamar medidas similares en el resto del país.

“En el presente contamos con tecnologías que permiten al usuario inyectar energía eléctrica a la red. No obstante, no está autorizado. La legislación de gran parte del territorio nacional, no está preparada para acceder a estas cuestiones y en la provincia de Buenos Aires nos vemos atrasados respecto de otras áreas del Estado, e incluso, de países hermanos como Brasil y Uruguay donde sí está permitido”, explico el ingeniero.

Desde el sector, pujan por lograr el cambio. En este sentido, Haím ratificó su reclamo hacia las autoridades estatales en detrimento de las limitaciones impuestas a la industria de las energías estratégicas. Invitó a participar a interesados y no tanto, para la búsqueda del bien común.