El jefe de los senadores de la UCR, Gerardo Morales, haciéndose eco de la demanda que desde hace meses el sector del bioetanol está llevado a cabo, decidió impulsar un proyecto de ley para que en el corto plazo el corte de naftas con bioetanol pase del 10 al 12 por ciento.

Existen en el mercado argentino diferentes estudios técnicos como, por ejemplo, el llevado a cabo por la Cámara de Alcoholes de Argentina durante el año 2013 el cual, entre otros puntos, hacen ensayos en motores de vehículos con diferentes cortes de bioetanol y determina que cortes del 12% en las naftas son aplicables sin ningún efecto significativo en el rendimiento y desempeño de los motores de vehículos livianos”, justifica el senador por Jujuy en sus argumentos de proyecto.

Entre los objetivos planteados, Morales propone que se cree un ‘Programa de Monitoreo de la Calidad de los Combustibles en las Estaciones de Servicio’, a cargo de la Secretaría de Energía del Ministerio de Planificación Federal, y que funcione como organismo controlador y garantice la calidad del etanol.

Además, fija la creación de un ‘Comité Regional del Bioetanol’, “integrado por un representante de cada uno de los gobiernos de las provincias productoras de caña de azúcar, del gobierno nacional y de los productores de caña de azúcar, con objetivo de promover la economía regional, estabilizar la producción e impulsar las pequeñas y medianas empresas del sector, así como controlar el equilibrio de los precios internos del biocombustible”.

Entre las ideas más ambiciosas y atractivas por el sector, se encuentra la de elevar en 5 años el porcentaje de corte del 10 por ciento actual a un 25 por ciento con bioetanol.

Esto mejoraría sustancialmente el precio percibido por los cañeros ya que se agregaría valor a las materias primas, potenciaría la rentabilidad empresarial y permitiría la generación de puestos de trabajo de alta calidad en el contexto de economías regionales desarrolladas. Asimismo, el incremento esperado de un 50 por ciento de la producción de bioetanol aportaría a la diversificación de la matriz energética colaborando a la sustitución de importaciones”, considera Morales.

Asimismo calcula: “Proyectando un incremento promedio del 6 por ciento anual en el consumo de naftas, la aplicación inmediata de la presente ley duplicaría en 2015 la demanda de bioetanol y llevaría en el 2018 a una producción de más de 2.700.000 metros cúbicos del biocombustible (con una demanda de naftas esperada cercana a los 11.000.000 de metros cúbicos)”.

Si bien el legislador hace especial énfasis en el sector azucarero, los industriales que elaboran el biocombustible a partir del maíz se sienten atraídos por el proyecto. Patrick Adam, director Ejecutivo de la Cámara Empresaria de Bioetanol de Maiz (Biomaíz), en diálogo con energiaestrategica.com saluda la propuesta del senador y subraya que los objetivos de corte son realizables.

Actualmente todo auto que va por la calle puede resistir hasta un E15 (15 por ciento de bioetanol) sin problemas”, detalla.

Consultado sobre el caso del vecino país Brasil, que decidió a fines de septiembre del 2014 aumentar la mezcla de naftas con biocombustible en un 27,5 por ciento, el ejecutivo se pregunta: “no entiendo por qué acá no podemos dar ese paso a favor del medioambiente, de la industria, de las economías regionales, del empleo y demás, como han hecho otros países”.

El problema técnico está resuelto, lo que falta es voluntad para hacerlo”, señala Adam, sin embargo contempla: “obviamente a esto hay que hablarlo y llegar a un acuerdo con la industria automotriz”.