De fácil manejo y lectura clara, la aplicación permite chequear cualquier tipo de anomalía en la red, saber si está recalentando, realizar cambios en su estructura a partir de los reportes, etc. Del mismo modo, el consumidor puede observar su gasto y adoptar medidas de eficiencia energética que contribuyan a la reducción del consumo.

“’Donde no se mide de forma permanente y segura, no se puede mejorar ni controlar’; bajo esa premisa lo que hacemos es enlazar a las compañías para que estudiemos la red eléctrica de su lugar de trabajo y podamos, de forma documental y transparente, proponerle una mejora continua. Esto es importante, porque además de generar un estudio profundo generaremos una proyección continua de forma permanente”, explica a energiaestrategica.com Carlos Szarlat, presidente de la AEEA.

Cuenta que uno de los actores más importantes en este desarrollo es el Hospital Garrahan, donde instalarán una primera prueba piloto. Junto a sus autoridades, la AEEA inició lo que hoy se denomina el plan “Aliarse SinCO2”, que consiste en invitar a las industrias y empresas a usar esta plataforma de eficiencia energética y donar el dinero ahorrado en energía con el objeto de financiar el desarrollo de corazones artificiales para niños en espera de trasplantes. Se trata de una medida de responsabilidad social empresaria.

En relación a los costos de la plataforma, Szarlat asegura que “por lo general se puede amortizar en menos de un año” gracias al ahorro energético. El ingeniero subraya que la Secretaría de Energía de la Nación y el Ministerio de Industria están trabajando para crear fondos no retornables para el financiamiento de las plataformas en hasta un 60 por ciento del total.

Entre los actores involucrados con el proyecto, el titular de la AEEA reconoce a distintas universidades y a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). “Ellos tienen un equipo muy bueno de eficiencia energética y nosotros lo que buscamos es que, además de que sea transparente el procedimiento, que sea transparente la medición en su validación y ya nos han hecho llegar su interés para trabajar dentro de la plataforma”, remarca.

Por otra parte, el ingeniero hace hincapié sobre las ventajas económicas aparejadas al cuidado del consumo de la energía eléctrica. Asegura que si el sector industrial ahorrase un 15 por ciento de su gasto, meta que considera factible evitando el derroche, se podría ahorrar la energía que produce una planta de 750 MWh de capacidad isntalada. “Es lo que produce la central de Atucha II, que costó 3 mil millones de dólares” compara.

Del mismo análisis se desprende que con el uso eficiente de la energía se podrá evitar importaciones de combustibles.

Szarlat dice que la AEEA es una organización sin fines de lucro que lo que pretenden es el cuidado energético y, en este caso puntual, el noble objetivo de cooperar por el desarrollo de corazones artificiales para aquellos niños que requieren de un trasplante cardíaco.