A principios de noviembre, durante el Segundo Encuentro Internacional de Bancos de Desarrollo, el subsecretario de Energías Renovables de la Nación, Sebastián Kind, aseguraba que en la Argentina, de los 64 proyectos de energías renovables que firmaron contratos de abastecimiento de energía (PPA, por sus siglas en inglés) del Programa RenovAr –Ronda 1 y 1.5- y la Resolución 202, 5 ya entraron en funcionamiento y 27 están en principio de ejecución.

De ese total, según el funcionario, 12 de estos emprendimientos fueron estructurados bajo el modelo Project Finance, esquema de financiamiento de proyectos en el que el repago proviene del flujo de fondos generados por la operación de la propia central.

Hasta entonces, este tipo de modelos era inexistente en la Argentina. A esto se le suma un hito, el primer proyecto de Project Finance estructurado en un 100%. Fue anunciado el 20 de diciembre pasado por la propia compañía que lo logró, Total Eren.

El proyecto en cuestión es el eólico “Los Hércules”, de 97,2 MW, situado en Santa Cruz, el cual entrará en funcionamiento durante el primer trimestre de 2019.

“El proyecto será financiado por un préstamo con recurso limitado por 16 años que combina una línea de crédito a la exportación estructurado por KfW IPEX-Bank, garantizada por Euler Hermes a través de un seguro de crédito a la exportación que cubre los riesgos políticos y comerciales, y una línea de crédito paralela por 15 años concedida por el organismo de financiación al desarrollo de Alemania (DEG) y el banco de desarrollo holandés Financierings-Maatschappij voor Ontwikkelingslanden (FMO)”, anunciaron desde Total Eren.

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En diálogo con Energía Estratégica, Mauro Soares, ex Director Nacional de Energías Renovables y actual consultor, resalta este hecho porque el resto de los emprendimientos que avanzan con modelos de Project Finance lo hacen otorgando garantías de balance corporativo sobre el proyecto, hasta inclusive 6 meses después de puesto en marcha.

Es decir, las empresas que llevan adelante el proyecto –sponsors- requieren de recursos para este tipo de Project Finence, las que no lo tienen no consiguen cerrarlo. En cambio Total Eren por primera vez en la Argentina logró que el riesgo sea tomado por la entidad financiera.

“La generalidad de los bancos no quieren tomar riesgos de ejecución de proyectos por temor a que se atrase la obra, de que los contratistas no cumplan con los plazos o que un problema técnico demore el proyectos y que haya algún problema de multas”, explica Soares al tiempo que saluda este nuevo hito.

El especialista destaca que si se cierran más proyectos de este tipo será más sencillo el desarrollo de las energías renovables ya que “una empresa podría hacer más de lo que su balance le permite garantizar”.

Consultado sobre la fortaleza de este contrato, Soares observa que uno de los factores que animó a las entidades financieras era el contrato EPC que aseguró la francesa Total Eren al momento de estructurar su proyecto.

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Para el consultor, esta nueva experiencia favorecerá a proyectos de la Ronda 2 y los que se adjudiquen en futuras licitaciones del Programa RenovAr. “Va a facilitar porque que un grupo de bancos como estos (de Alemania que invierten fuerte en desarrollo) se animen a firmar un contrato de este tipo con Argentina, presionará a otros bancos a no quedarse afuera”, analiza.

“Creo que en la medida en que empiecen a suceder los closing –cierres- financieros, van a empezar a acelerarse –los Project Finance-, porque los bancos se van a ver tentados de no quedarse afuera del negocio por una cuestión de competencia, y en ese esquema las tasas bajan”, señala Soares, aunque advierte: “una condición de ello será que haya estabilidad política y económica”.