A pesar del potencial de recursos renovables con el que cuenta la provincia de Mendoza, de estar cerca de los grandes centros de consumo y de haber ofrecido una amplia cartera de proyectos de energías renovables en el Programa RenovAr, cuenta con el riesgo de no montar un solo proyecto de los 14 que presentó, 12 de ellos a través de su firma Empresa Mendocina de Energía Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (EMESA).

Todos los emprendimientos calificaron en la oferta técnica pero sólo algunos en la económica. De los Pequeños Aprovechamientos Hidroeléctricos (PAH), EMESA presentó 4 proyectos con un precio de 120 dólares por MWh, ninguno debajo del precio de corte fijado en 105 dólares.

En eólicos, los dos proyectos el Sosneado, uno de 24 MW y otro de 50 MW, quedaron afuera por el mismo motivo: no superaron el precio máximo de 82 dólares. El “Sosneado Wayra”, de 24 MW, se propuso con una intención de montaje del 100 por ciento de contenido nacional, lo cual le iba a significa un Monto Beneficios Fiscales Otorgables de 21.534.422 de dólares, pero no calificó al ofrecer un precio por MWh de 95 dólares.

En lo respectivo a energía solar, sí calificaron en el precio que impuso Nación de 90 dólares pero estarían quedando virtualmente afuera por la competitividad de precios ofrecidos. Los valores oscilan entre 79 y 84 dólares, lejos los 60 dólares que presentó la provincia de Jujuy, gran ganadora de estas licitaciones.

Vale aclarar que 6 proyectos solares presentados por EMESA, de los 8 totales que ofreció la provincia de Mendoza, lideran el ranking de componente nacional que estableció Nación (ver gráfico).

En entrevista para este medio, Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería de Mendoza y presidente de EMESA, presta algunas conclusiones al respecto.

¿Esperaba precios tan bajos en esta primera licitación del Programa RenovAr?¿Qué observaciones hace al respecto?

Hablando sólo de generación fotovoltaica, y dentro del análisis que habíamos hecho, sabíamos que las condiciones de financiamiento que ofrecían las ECAS chinas daban para llegar a precios de aproximadamente  60 dólares y menos, dependiendo de las TIR pretendidas; y sabíamos que había grupos que usarían esas herramientas. Lo que no esperábamos era la cantidad de ofertas que finalmente hubo. Eso sí fue realmente inesperado y modificó sustancialmente el escenario.

Desde EMESA siempre trabajamos para no competir exclusivamente por precio y sí por el valor integral y calidad de nuestras propuestas.

Trabajamos mucho para cumplir con todas las condiciones del pre pliego que eran muchas y exigentes. Fuimos los únicos que realmente buscaron la creación de empleo y transferencia de tecnología, aspectos que siempre esperamos fueran mejor evaluados. Incluso asumimos riesgos importantes respecto a los plazos considerando que teníamos que construir una fábrica.

El haber completado todos los requerimientos originales en tiempo era una fortaleza importante de nuestra propuesta y fue parte de lo que consideramos a la hora de definir nuestra estrategia.

El hecho que finalmente la Subsecretaría de Energías Renovables redujera drásticamente los requisitos de la licitación a último momento,  por ejemplo eliminando la necesidad de formar las SPC, que se dieran plazos mayores a algunos proyectos (cambiando el criterio sobre obras eléctricas complementarias) y el nulo valor al contenido local, por un lado, le abrió la puerta a participantes de última hora que no cumplían los requisitos y, por otro, le restó valor a nuestra propuesta.

Respecto a los proyectos eólicos sabíamos que estábamos caros ya que los mismos proyectos requerían un mayor tiempo de madurez.  Lo que no esperábamos era quedar por encima del precio de corte.

¿Tienen esperanzas que algunos proyectos solares que presentó EMESA sean tenidos en cuenta para su adjudicación? ¿Por qué?

La esperanza no se pierde nunca, pero todo dependerá de la cantidad de MW que se adjudiquen.

Para nosotros sería muy importante, al menos, poder arrancar con un proyecto para ajustar nuestros modelos de costos e iniciar la curva de aprendizaje con los proveedores locales.

Hemos hablado con nuestros socios y todos estamos dispuestos a poner el hombro para lograr un footprint.

En los nodos en los que se conectan nuestros proyectos somos los más competitivos, y esos nodos necesitan de esa generación. Entendemos que CAMMESA ahora tiene que opinar.

Si tenemos alguna chance está en la fortaleza técnica y calidad de las propuestas.

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¿Y con respecto a los proyectos de Pequeños Aprovechamientos Hidroeléctricos?

Guardamos alguna esperanza con las pequeñas centrales hidroeléctricas, en las que claramente el precio de corte estuvo mal calculado. Esperamos haya una re consideración de los mismos.

La tendencia de una licitación a otra es a la baja de precios por MWh. ¿Cómo podrá competir Mendoza y provincias que se encuentran en las mismas condiciones en una futura licitación dado los bajos precios que resultaron de esta primera?

Todo depende de si el gobierno cumple cabalmente lo que piden las leyes 26.190 y 27.191. El RenovAr atiende sólo parcialmente los objetivos de la ley y fue diseñado con un criterio de minimización de tarifa que no significa maximización del beneficio económico.

Es decir, variables como la promoción del empleo, la visión federal y otras tantas fueron dejadas completamente de lado.

Si las leyes se cambian también nosotros deberemos cambiar nuestra estrategia y sólo pensar en minimizar precio en el corto plazo en desmedro de la calidad de los proyectos,  el contenido local,  etc. Si las leyes no se cambian insistiremos con nuestra propuesta que fue la única que cumplió cabalmente los objetivos y por lejos la que mayor valor tiene para el país. Esto en algún momento deberá pesar.

En conclusión, ¿qué propuesta podrían hacer desde el Gobierno de Mendoza?

El estado nacional debe empezar a coordinar mejor sus políticas. No puede seguir agitando la bandera de la pobreza cero y no fomentar el empleo.

Podemos demostrar que el valor económico de la creación del empleo en la fabricación de equipos supera en varios órdenes de magnitud el beneficio producto de un diferencial tarifario.

Además la búsqueda obsesiva de las tarifas bajas sólo beneficia a los grandes centros de consumo en desmedro de las economías regionales.

En conclusión, el Renovar no cumple la ley.  El Gobierno debe pensar en un programa complementario o en hacer importantes reformas en la segunda rueda.