En medio de la discusión relativa a inyectar energía eléctrica a la red, el arquitecto Guillermo Durán – perteneciente a la Fundación Energizar– explicó que la grilla inteligente es una opción viable. Permite al consumidor instalar tecnologías alternativas para generar su propia electricidad y devolver los excedentes a la red eléctrica.

Lo interesante de la propuesta es que por cada KW que se entrega a la red, el usuario recibe un resarcimiento económico por parte de la compañía que ofrece el servicio. Por consiguiente, debe pagar cuando recurre al sistema porque su generación fue insuficiente.

Frente a dicha posibilidad, las empresas encargadas de comercializar la energía aún son reticentes a la idea. De acuerdo con el profesional, por temor a que la situación se les escape de las manos.

«Existe un factor secundario que las distribuidoras deberían considerar antes de oponerse al mecanismo. En situaciones pico de consumo, las empresas reciben sanciones que impactan de lleno en su economía, porque no son capaces de suministrar los niveles de energía requeridos por la demanda. Si pensaran en la generación no convencional como una solución al problema, la explotación de recursos renovables se vería potenciada”, explicó el especialista.

Además, agregó que otra de las excusas sostenidas por el sector, en su afán de limitar la puesta en marcha de la iniciativa, radica en“una tendencia a creer que inyectar electricidad a la red puede generar un desbalance”. Según indicóse escudan en un supuesto de baja calidad, que termina transformándose un concepto fácil de demoler mediante estudios simples.

Aunque los problemas técnicos se han resuelto, todavía hay obstáculos que impiden la utilización plena de estas tecnologías. Incluso, sólo fueron legalizadas en la provincia de Santa Fe. Lamentablemente, los incentivos otorgados por el Estado en pos de una diseminación masiva de la propuesta siguen siendo escasos, y la desinformación de los usuarios, termina por acompañar a un proceso que al parecer será extenso.