En París, Francia, durante toda la semana pasada se vivió una quíntuple jornada que tuvo que ver con la 26va Conferencia Mundial del Gas 2015, donde se reunieron líderes de la industria del gas de todo el planeta.

Allí, entre otros temas de interés para el sector, se habló de la necesidad de cuidar al medioambiente y de la importancia de reemplazar al carbón y al petróleo por el uso de gas natural, ya que emite por lo menos la mitad de dióxido de carbono (CO2) menos que los primeros 2 componentes para generar la misma cantidad de energía.

Por su puesto que el tema de las energías renovables no quedó de lado. Para Ben Van Beurden, CEO de Shell, «el gas puede ayudar a asegurar un futuro energético sostenible«, una frase que compartieron compañías colegas como Chevron, Exxon Mobil y BP, y que, para ellos deben complementarse con las energías renovables por la intermitencia que algunas tecnologías presentan, como la eólica y solar, por ejemplo, y la necesidad de profundización de otras, para obtener autonomía. «El gas no es parte del problema, sino parte de la solución«, opinó Bob Dudley, presidente ejecutivo BP. Vale destacar que las 4 empresas mencionadas son responsables de más del 10 por ciento de todos los gases de efecto invernadero emitidos desde la revolución industrial.

Es cierto que en términos de gases de efecto invernadero, el gas emite menos que el petróleo y el carbón para la misma cantidad de energía generada; esa parte del discurso es verdadera, ahora bien, ese discurso también es utilizado por el sector del gas para poder seguir insertando su producción dentro de la matriz eléctrica”, considera en diálogo con energiaestrategica.com Pablo Bertinat, miembro del Observatorio de Energía y Sustentabilidad.

Ese cambio ­–por el reemplazo del petróleo y carbón por gas- ya se viene dando hace entre 20 y 30 años en el mundo, no es nuevo”, observa y remata: “en estos años las emisiones no han disminuido a comparación de años anteriores, sino que se han sostenido”. Admite que “es cierto que técnicamente las emisiones han bajado”, pero que la producción de impacto ambiental se ha sostenido por el crecimiento de la demanda energética mundial, lo que está representando un serio problema para el medioambiente de todos modos.

La Conferencia Mundial del Gas habla sobre Argentina

Mario Mehren, presidente de Wintershall, filial petrolera del gigante químico alemán BASF, que pelea por ingresar al podio entre los productores de gas en nuestro país, recomendó: “La Argentina debe estimular el desarrollo de una industria especializada de recursos no convencionales, y asegurar reglas de juego claras y sostenibles en el tiempo para aprovechar la oportunidad que le brinda Vaca Muerta de solucionar el problema que hoy más condiciona el desarrollo de su economía”.

Bertinat reconoce que justamente ese ha sido un eje para la política energética de los últimos 20 años en nuestro país, que apostó a la tecnología termoeléctrica más que a cualquiera de las no convencionales. “Si bien es verdad que en nuestra matriz energética prácticamente no se utiliza el carbón como fuente de energía, el gas ocupó un lugar importantísimo”, resalta.