Productores de energía eléctrica analizan barreras en las licitaciones que se impulsan en Honduras

Además de advertir una necesidad de diversificación en las dos primeras convocatorias que se anunciaron como exclusivas para térmicas, desde AHPEE subrayan que ante un llamado a una tercera compulsa para renovables se requeriría tiempo para el desarrollo de los proyectos, reglas claras y seguridad jurídica, así como sanidad financiera del sector.

Honduras avanza en tres licitaciones en respuesta al alto déficit de potencia y energía que atraviesa la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). La primera licitación ya está en marcha, tiene una modalidad de participación privada y se prevé que cubra 220 MW con fuentes terminas. La segunda para contratar 450 MW también de generación térmica, ya cuenta con términos de referencia, sería abierta y podría lanzarse en 2024. Y, finalmente, la tercera de 250 MW, que se daría a continuación, buscaría cubrir el aumento de la demanda con tecnologías eólica y solar con almacenamiento.

Al respecto, Karla Martínez, presidente de la Asociación Hondureña de Productores de Energía Eléctrica (AHPEE), compartió con Energía Estratégica su análisis sobre estas tres licitaciones anunciadas en Honduras.

Inicialmente, considerando la necesidad del sistema de potencia firme y dado que el déficit de generación es una realidad, la presidente de AHPEE contempló: «entendemos la necesidad de la ENEE de licitar los 220 MW de generación térmica». Ahora bien, observó que esto se entiende así porque la contratación, según las especificaciones que trascendieron, sería únicamente por 2 años.

El panorama cambia al referirse a la convocatoria por 450 MW, cuyos términos de referencia se modificaron en el presente mes de diciembre (ver), y a partir de los cuales la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) sugiere la exclusividad de contratación para fuentes térmicas por los años que determine la ENEE para cada oferta adjudicada. No obstante, al ser un proceso que estaba pendiente desde la administración de gobierno pasada, su llamado a compulsa urgiría para el fortalecimiento del sector pero retomando la necesidad de diversidad tecnológica.

«Desde la Asociación y como sector privado insistimos en la importancia de completar el proceso de licitación de 450 MW que corresponde a las especificaciones del plan de expansión de la generación y en el cual se contemplan los siguientes aspectos:

  • Diversidad de tecnologías de generación que puedan garantizar la potencia firme y los servicios complementarios;
  • Precios competitivos porque esta licitación no responde a una emergencia, sino a una planificación pese a que ya tenemos 5 años de retraso;
  • Es una licitación pública internacional que permite obtener inversionistas extranjeros».

Respecto a la tercera licitación que se anticipa sería para 250 MW de eólica y solar con almacenamiento, Karla Martínez identificó algunos retos necesarios de resolver para asegurar éxito en el desarrollo de nuevos proyectos energéticos renovable.

En tal sentido, Martínez subrayó que la falta de ejecución oportuna de las licitaciones se presenta como la principal barrera para el crecimiento de las energías renovables en la actualidad, ya que estas tecnologías para poder desarrollarse necesitarían mayores tiempos para su instalación; tendrían mayores riesgos en la inversión y financiamiento, porque son las que actualmente tienen mayor deuda acumulada con la ENEE; y presentarían mayor demora en la adquisición de equipos, si estos son requeridos con capacidad de almacenamiento.

De allí, consideró: «Para que podamos tener licitaciones de generación renovable estás deben contar con:

  • Suficiente tiempo para el desarrollo de los proyectos
  • Reglas claras y seguridad jurídica
  • Sanidad financiera del sector, la ENEE debe tener la capacidad para brindar el pago de manera puntual ya que las inversiones son grandes, con un 40% de pérdidas en la distribuidora es difícil.

En el caso concreto de Honduras, de cara a una eventual licitación de 250 MW, las condiciones que el sector privado espera para la licitación de proyectos de energía eólica, solar con almacenamiento radicarían en:

Claridad y eficiencia en la aplicación de las tarifas a los consumidores finales así como reducción y control de pérdidas: Los desarrolladores privados suelen estar interesados en la capacidad de la distribuidora para recuperar los costos de generación, transmisión, distribución y comercialización; así como también la capacidad que tiene esta para cobrar lo que vende; en ese sentido la reducción y el control del 40% de las pérdidas es fundamental. La reducción y control de pérdidas es la única garantía de que el sector pueda garantizar el pago a los actuales y nuevos inversionistas.

Estabilidad regulatoria y política: El sector privado busca un entorno regulatorio estable y políticas coherentes a largo plazo. La incertidumbre en estas áreas puede desalentar la inversión y el desarrollo de proyectos.

Acceso a la red eléctrica: Es crucial contar con infraestructuras de transmisión y distribución eficientes y accesibles para llevar la energía generada por los proyectos hasta los consumidores finales, por lo que se recomienda que así como la generación se va incrementando conforme a las disposiciones del plan indicativo de expansión de la generación, la transmisión debe crecer conforme al plan indicativo de expansión de la generación.

Proceso de selección transparente: La transparencia en el proceso de licitación es fundamental para generar confianza entre los desarrolladores privados. Un proceso claro y justo favorece la participación y la competencia.

Plazos y cronogramas razonables: Los plazos para la construcción y puesta en marcha de los proyectos deben ser realistas. Del mismo modo, los desarrolladores buscan plazos razonables para la recuperación de la inversión.

Condiciones financieras favorables: Acceso a financiamiento en condiciones favorables, ya sea a través de préstamos, subsidios u otros mecanismos, es esencial para impulsar la inversión en proyectos de energía renovable.

Incentivos y beneficios fiscales: La existencia de incentivos fiscales y beneficios, como exenciones de impuestos o créditos fiscales, puede hacer que los proyectos sean más atractivos desde el punto de vista financiero.

Compromiso con la sostenibilidad: En un contexto donde la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental son cada vez más importantes, los desarrolladores pueden valorar positivamente políticas y requisitos que fomenten prácticas sostenibles.

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