El lunes de la semana pasada el Secretario de Energía, Sergio Lanziani, se reunió con el referente de la empresa china Gezhouba, Yuan Zhiziong, para conversar sobre el futuro de las represas hidroeléctricas Cóndor Cliff y La Barrancosa que se están montando en la Provincia de Santa Cruz.

Zhiziong además es miembro del Comité Ejecutivo de la unión transitoria de empresas (UTE) Represas Patagonia, adjudicataria de la mega obra de 1.310 MW que se edificará sobre el río Santa Cruz. Al conglomerado también lo conforman las compañías nacionales Electroingeniería e Hidrocuyo.

El martes de esta semana, la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, recorrió las obras que se están llevando a cabo en Cóndor Cliff.

Cabe recordar que durante su mandato esa represa fue bautizada como “Néstor Kirchner”, nombre que luego fue removido por la gestión de Mauricio Macri.

«Durante el macrismo las obras estuvieron paralizadas. Abandono y desidia caracterizaron aquella etapa. La traducción más clara de ello fue que por primera vez en 30 años el Estado argentino reconoció y pagó gastos improductivos por 130 millones de dólares», tuiteó Cristina Kirchner luego del recorrido.

Durante la jornada la ex presidenta estuvo acompañada por el propio Zhiziong, por la gobernadora santacruceña Alicia Kirchner y el vicepresidente de Electroingeniería, Gerardo Ferreyra.

Cristina Fernández de Kirchner junto a Alicia Kirchner

Ambos eventos, a menos de dos meses de la asunción de Alberto Fernández al mando de la presidencia de Argentina, son un buen presagio para la UTE Represas Patagonia. “Nuestra expectativa es que las obras retomen un ritmo normal” de construcción, expresaron voceros de la compañía a Energía Estratégica.

Si bien recalcaron que desde 2018 las represas están en obras, señalaron que los avances no fueron los deseables en el territorio ya que hubo “ralentizaciones en los pagos”. Allí hoy día trabajan unas mil personas pero el número podría sextuplicarse, adelantando procesos de construcción.

Las represas, financiadas principalmente por crédito chino, tiene 5 años y medio de plazo para su montaje y puesta en marcha. El cronograma establecido en el año 2018, momento en que las obras más estratégicas comenzaron a llevarse a cabo, señalaba que en el 2022 se pondrían a prueba algunas turbinas y durante el 2023-2024 empezaría a funcionar la mega-obra.

Una vez en funcionamiento, Cóndor Cliff y La Barrancosa aumentarán en un 15 por ciento la generación hidroeléctrica del país y abastecerán de energía a más de 600 mil hogares.