La iniciativa fija un mecanismo de incentivos fiscales para promover la fabricación de equipos y productos destinados a la generación de energías renovables. Las empresas del sector podrían diferir por 15 años un impuesto nacional en particular (se puede elegir entre IVA, Ganancias, Ganancia Mínima Presunta y Bienes Personales), a cambio de invertir en capital y generación de mano de obra.

Para el Estado nacional no sería un gasto extra, porque debería aplicar los cupos de la promoción que ya fueron presupuestados. Además, recuperaría el dinero en cuotas a partir del sexto año del inicio de la inversión y con intereses.

El proyecto, en el que participó con aportes técnicos el Energía Sociedad del Estado (EPSE) ingresó a las comisiones de Presupuesto y Energía de la Cámara Baja del parlamento y según su autor, el diputado nacional Rubén Uñac, la intención es que se trate este año. El tema no es fácil teniendo en cuenta que cada vez que aparece la frase ‘promoción industrial‘, algunas provincias salen disparadas a oponerse por entender que quedan en desventaja con las que reciben el régimen.

En este caso, la situación sería distinta y nadie se quedaría afuera. De acuerdo a lo que establece el proyecto, la posibilidad de diferir impuestos es para industrias que se instalen o que ya estén en marcha en cualquier provincia y no únicamente en las que tenían el régimen promocional.

En los intentos anteriores por no desperdiciar los cupos, en el presupuesto nacional se contempló una partida a reasignar para alentar el desarrollo de energías renovables. Pero era sólo para las zonas promocionadas y nunca se instrumentó, hasta que en 2014 no apareció más en el esquema de gastos.

Con el nuevo régimen, San Juan podría tener ventaja por ser una de las que cuenta con mejores condiciones para proyectos de energía fotovoltaica. De hecho, es la que más emprendimientos tiene de esta naturaleza.