El 26 de noviembre del 2014 el proyecto que pretende reformar la Ley 26.190, impulsado por el senador chubutense por el Frente para la Victoria (FpV) Marcelo Guinle, obtuvo media sanción en Senadores. Durante todo este año obtuvo dictamen en las Comisiones de Energía y Combustibles y Presupuesto y Hacienda de la cámara baja pero aún no se discute en sesión.

Los meses han ido pasando y las audiencias legislativas han dado prioridad a otros temas durante el año y lo que preocupa a buena parte de sector de renovables es que, de no definirse un rumbo legislativo durante este año, el proyecto perdería estado parlamentario por tener fecha de ingreso en 2014.

No obstante, allegados a la propuesta Guinle y al recinto de la cámara baja aseguran a este medio que durante la próxima audiencia legislativa, que posiblemente tenga lugar durante las próximas semanas, se espera una aprobación por unanimidad. “Hay mucha ansiedad desde distintos sectores para que se trate y se apruebe”, aseveran.

Sin embrago, el diputado por el Frente Renovador Alberto Asseff opina exactamente lo contrario. “No es un tema de conversación”, sentencia al respecto a energiaestrategica.com. “No creo que este año se vaya a tratar porque el congreso tiene algunos temas importantes como el de presupuesto, que seguramente va a ocupar la mayor parte del tiempo de las sesiones del mes que viene y otra en noviembre”, considera y remata que las cosas empeorarían si hubiera una segunda vuelta electoral (balotaje) porque desviaría aún más la atención.

Algunos reveses

Desde la oposición han manifestado algunas críticas al proyecto. Por un lado, Proyecto Sur ha votado en contra en la sesión de la cámara alta por no estar de acuerdo en favorecer importaciones de equipos e insumos, aspecto que también reconoce la izquierda como negativo. Por ello nada indica que en Diputados Alcira Argumedo y bloques de izquierda apoyen la moción.

Por otro lado, Federico Sturzzeneger, uno de los referentes del PRO, votó en disidencia parcial durante la Comisión de Presupuesto y Hacienda por no estar de acuerdo con el precio límite fijado en 113 dólares el MWh porque, según declaró en sus argumentos, “parece hacer viable únicamente a la energía eólica”. Además, el diputado se opuso a las restricciones de beneficio fiscal apuntadas a la tecnología hidroeléctrica en proyectos que superen los 50 MW de potencia instalada.

Por el contrario, desde el PRO han declarado estar a de acuerdo en líneas generales con la propuesta Guinle. En declaraciones con este portal dijeron que tienen lista una propia ley de energías renovables que será presentada si el proyecto finalmente pierde estado parlamentario.

En conclusión, lo cierto es que la reforma del senador del FpV, que tiene como flamante redactor al asesor Sebastián Kind, debió haberse tratado en la última sesión de la cámara baja y no se trató. De discutirse, podría aprobarse ya que cuenta con amplio apoyo del oficialismo que tiene mayoría en la banca.

Vale destacar que si bien desde los diferentes sectores del rubro renovables consideran que el proyecto es perfectible, en su mayoría concuerdan que es preferible su sanción a la posibilidad de que descanse como tantas otras leyes en los despachos del congreso.