Estos últimos días de calor han desatado un aumento record en el consumo eléctrico al punto que el sistema estuvo al borde del colapso. Según la agencia DyN, el pasado viernes 11 se estuvo a unos 300 megavatios del límite (técnico) de potencia instalada del sistema nacional generador de energía (26.000 megavatios).

La explicación radica en que en estos últimos años el consumo eléctrico ha crecido a niveles más altos que la propia potencia instalada. Si bien, de acuerdo a datos del Ministerio de Planificación Federal, del 2003 a esta parte se sumaron 11.300 MW al parque industrial (en su mayoría térmico), la demanda energética creciente debido a la prosperidad industrial de esta última década requiere de mayor potencia.

Al respecto, Fabián Barone, responsable de Planificación de Alta Tensión en Edesur S.A., señala en diálogo con energiaestrategica.com que esta situación crítica la venimos acarreando desde hace 8 años. “Hace del 2007 que estamos en emergencia energética, es decir, al límite del abastecimiento”, reconoce.

El ingeniero con más de 20 años en la materia identifica que “hay entre 4000 y 5000 MW (provenientes de usinas térmicas) que tienen más de 50 años, y que ese es el límite de la vida útil de las máquinas. Recuerda que hay algunas usinas, como la Central Térmica Costanera que data de 1960, que en el año 2000 estuvieron a punto de desarmarse y que hoy, por lo contrario, dependemos de ellas.

Barone dice que el hecho de continuar utilizando usinas con más de 5 décadas conduce a dos problemas: por un lado, tiempos más prolongados en el mantenimiento preventivo, sobre todo por falta de insumos que se han dejado de fabricar; por otro, mayor gasto por tonelada de combustible o m3 de gas para generar energía que una máquina nueva.

Si bien la nueva gestión de Mauricio Macri declaró ayer que la entrada en “emergencia energética” es inminente, aún no se han precisado medidas.

Consultado a Barone sobre el procedimiento, el experto opina que la aplicación será “de manual”. Es decir, se llamará a la sociedad a cuidar la energía, mediante cadena nacional o auspicios, y se buscará limitar el consumo en edificios públicos y grandes consumidores como es el caso de los shoppings.

La medida por excelencia para el profesional es la del sinceramiento en las tarifas, anunciada para el próximo mes de enero. “Yo he podido comprobar que en todo el mundo el consumo eléctrico se cuida con la tarifa. Por más campaña de concientización que se realice, la manera más eficaz para limitar los consumos es a través de la tarifa”, indica.

Necesidad de potencia y abastecimiento con renovables

De acuerdo a un documento elaborado por el grupo de los Ex Secretarios de Energía, titulado “La energía en la Argentina: los desafíos políticos técnicos y económicos 2016-2019”, el sector eléctrico requiere de 5.000 millones de dólares de inversión anual para que Argentina vuelva a tener un parque eléctrico fortalecido.

Allí, los expertos hablan del empleo de políticas de eficiencia energética y del aprovechamiento de las energías renovables extensas en nuestro suelo.

En ese sentido la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) presentó un “Reporte Ejecutivo del Sector Eléctrico”, donde se destaca la posibilidad de aprovechamiento renovable. A saber:

Biomasa

En nuestro país se puede operar con centrales de biomasa obteniendo costos de generación eléctrica 6.5 veces más bajos que el del Gasoil importado.

La biomasa distribuida logra como combustible un costo por MMBTU muy competitivo frente al Gas Oíl: 4 USD/MMBTU contra 26 del gasoil sin impuestos (723 USD/m3).

Solar

En esta opción tecnológica, los costos han caído significativamente y se espera que continúen haciéndolo, en el futuro cercano. Los primeros contratos celebrados hace 5 años en la Argentina estaban alrededor de los 560 USD/MWh, mientras que hoy los mismos rondan los 240 USD/MWh. Este precio podría reducirse sustancialmente si el marco regulatorio y las líneas de crédito fueran los adecuados. Con tasas y períodos de repago competitivos conforme a valores internacionales del sector, como lo son por ejemplo los casos de Brasil, Chile y Uruguay, las tarifas locales serian sensiblemente más bajas y muy competitivas respectos de otras tecnologías que forman parte de la matriz actual.

Eólica

Incorporar 2.000 a 3.000 MW de generación eólica es factible y económicamente conveniente para el sistema eléctrico de nuestro país. Las centrales eólicas instaladas en Rawson y Puerto Madryn demuestran que granjas eólicas de potencias de 50 a 100 y 200 MW pueden ingresar en el sistema interconectado nacional en 12 a 18 meses con todas sus unidades disponibles.

Otra de las alternativas corresponde al incentivo del sector hidroeléctrico. Tal como describió Roberto Echarte, experto en la energía, fallecido el 14 de agosto, es su libro «Consensos Energéticos 2015. La política para salir de la crisis energética«, existen más de 30 proyectos hidroeléctricos identificados y listos para entrar en construcción.

Algunos de ellos son: ••El Chocón, con potencia instalada de 1.200 MW

  • •Piedra del Águila, con potencia instalada de 1.400 MW
  • •Alicurá, con potencia instalada de 1.050 MW
  • •Pichi Picún Leufú, con potencia instalada de 261 MW
  • •Arroyito, con potencia instalada de 120 MW (Arroyito surge como

compensador del Chocón).

Además de estas obras, existen en el país otras centrales hidroeléctricas, como por ejemplo:

  • •En Córdoba:
  • •Central Río Grande (750 MW), sobre el río Tercero
  • •Los Molinos (140 MW), sobre el río Segundo
  • •Cruz del Eje (40 MW), sobre el río Cruz del Eje
  • •En Mendoza:
  • •Los Reyunos (200 MW) y Agua del Toro (150 MW), sobre el río Diamante 47
  • •Potrerillos (160 MW), sobre el río Mendoza
  • •El Nihuil (74 MW), sobre el río Atuel
  • •En Neuquén:
  • •Cerros Colorados (450 MW), sobre el río Neuquén
  • •En San Juan:
  • •Los Caracoles (132 MW), sobre el río San Juan
  • •En Salta:
  • •Cabra Corral (102 MW), sobre el río Juramento