Estimulado por el uso de la fracturación hidráulica en depósitos de roca de esquisto, la obtención de crudo en Estados Unidos viene aumentando sin cesar desde comienzos de siglo: pasó de 5 millones de barriles por día en 2008 a 7.4 millones en 2013.

La tendencia se profundizaría este año, ya que se espera alcanzar un promedio de 8,5 millones. En 2015 superaría aún estos resultados, al ubicarse en 9,3 millones, siempre de acuerdo a las estimaciones del EIA, el brazo analítico del Departamento de Energía.

En Texas, donde se concentran el grueso de los pozos de shale, en la actualidad se extraen 3 millones de barriles por día – la cifra más alta desde 1977 – y en Dakota del Norte un millón.

Este buen desempeño, que se suma a los mayores rendimientos conseguidos en líquidos de gas natural, ha permitido al principal país consumidor del mundo reducir drásticamente las importaciones en energía.

La participación de las compras provenientes del exterior representaba en 2005 el 60 por ciento de la demanda local, mientras que el próximo año se proyecta que descenderá a sólo el 22 por ciento, la cifra más baja en décadas.

Esta experiencia quiere imitar Argentina a partir de la explotación del yacimiento Vaca Muerta, sobre la cuenca Neuquina, la segunda reserva de gas de esquisto y la cuarta de crudo en el mundo.

YPF, operadora que lidera las inversiones, busca repetir este éxito lo antes posible. Por eso ya está trabajando con más de 190 equipos de perforación en la zona.

En la actualidad  el volumen extraído a partir de la técnica de fractura en Loma Campana, Neuquén, alcanza los 12.000 m3 por día, lo que representa aproximadamente entre un 8 y 10 por ciento del total, según indicó a este medio Ernesto López Anadón, el presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG).

Para lograr un nivel de actividad que permita sustituir compras de combustibles al exterior, es aconsejable alcanzar un nivel de perforación de 1.000 pozos por año, promedio que alcanzó EE.UU luego de casi dos décadas de haber comenzado estas prácticas. Argentina lo haría en un tiempo mucho menor.