El gobernador Mario Das Neves adelantó que en la reunión multisectorial que convocó para el lunes quedará muy clara la posición de Chubut. «Ya nos opusimos a la instalación del basurero nuclear en Gastre, a la megaminería y ahora lo haremos con contundencia contra la central nuclear», afirmó.
Das Neves volvió a manifestar su rechazo a la posibilidad de que se instale una central nuclear en Río Negro y afirmó que esa postura se repite en el resto de la región. «Como ya se empiezan a expresar en contra en Sierra Grande, el gobernador (rionegrino, Alberto) Weretilnek dice ahora que hay siete u ocho posibles lugares para instalarla», sostuvo.
Me han llamado vecinos de Sierra Grande y también organizaciones ciudadanas que claramente se oponen a la instalación de una central nuclear», sostuvo el mandatario provincial. Además fundamentó: «es un despropósito pensar en esta iniciativa cuando compartimos el Golfo San Matías con Río Negro y está muy cerca Península Valdés que es Patrimonio de la Humanidad».
«Iniciativas de estas características demuestran el desconocimiento que hay de las provincias y de la idiosincrasia de la gente, que en nuestra región quiere vivir en un ambiente sano, sostenible y cuidado», subrayó.
Y en ese sentido cuestionó al ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, a quien acusó de adoptar políticas en contra de la Patagonia. «En el caso de Aranguren no me extrañan sus posiciones porque tiene una postura anti Patagonia muy clara, desde que asumió. Parece que lo único que le interesa es perjudicar a nuestra región», expresó.
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«Pretender instalar una central nuclear es ir contra la tendencia de los países más desarrollados del mundo, que como Suiza están dejando de lado este tipo de energías», indicó en alusión al referéndum que se celebró el domingo en ese país europeo. Sus ciudadanos votaron cerrar en forma progresiva sus centrales nucleares durante las próximas décadas para reemplazarlas por energías alternativas.
«Nosotros impulsamos las energías limpias, por eso impulsamos los desarrollos eólicos porque cuidamos el ambiente, que es una de las ventajas comparativas más importantes que tiene nuestra provincia y por eso muchos la eligen para vivir», sostuvo.
ANTE EL CONSEJO FEDERAL
Mientras, el ministro de Ambiente de Chubut, Ignacio Agulleiro, cuestionó días atrás al gobernador de Río Negro Weretilnek por el acuerdo que junto al Gobierno nacional firmó en China para la construcción de una planta nuclear en esa provincia. Y adelantó que tal postura será planteada en la reunión del Consejo Federal de Medio Ambiente, en su próxima reunión nacional.
Agulleiro sostuvo que Chubut comparte con Río Negro el Golfo San Matías. «Hay recursos naturales compartidos, y además a pocos kilómetros está Península Valdés que es Patrimonio Histórico de la Humanidad», argumentó.
«El gobernador de Río Negro no debe dejar de saber que la zona de Las Grutas, Playas Doradas y demás se desarrollaron gracias también a las políticas de conservación impulsadas desde Chubut», indicó.
En ese orden, sostuvo: «se hacen algunos comentarios que pueden ser políticamente correctos, pero nosotros lo que decimos es que estamos en contra y objetamos la posible instalación de esa central nuclear, más allá de que le moleste o incomode al gobernador de Río Negro».
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Agulleiro señaló: «nuestra postura está basada en el cuidado de los intereses de los chubutenses, y la instalación de una central nuclear nos va a afectar como provincia y vamos a sostener nuestra posición en todos los ámbitos».
Destacó que los días 14 y 15 de junio se va a producir la próxima reunión del Consejo Federal de Medio Ambiente y adelantó: «ahí también vamos a manifestar nuestra posición contraria a la instalación de una central nuclear».
Agulleiro agregó que esa posibilidad de instalar una central nuclear «también va en contra de nuestro desarrollo energético, porque nuestra zona tiene un potencial enorme de desarrollo de energías limpias, como es la eólica, que es más barata y limpia que la energía nuclear y tiene cero riesgo ambiental».
Fuente: El Patagónico.
Creo que instalar dos centrales nucleares más, en Argentina, de manera inconsulta con la población, es un atropello. La «brillante» idea fue del gobierno anterior y está siendo concretada por el actual. No se trata de una decisión menor. Si pidiéramos que levanten la mano los que quieren tener una central nuclear cerca de su casa, creo que nadie lo haría, ni en Chubut, ni en Argentina, ni en ningún lugar del mundo. Es más, todos los que afirman que «la energía nuclear es algo muy seguro», tampoco lo harían. Hay muchas razones para oponerse al enorme riesgo que significa tener centrales nucleares en el país. Los gobiernos no son dueños de los países y no tienen ningún derecho a hacer lo que se les de la gana. Las centrales nucleares son muy seguras, hasta que dejan de serlo y ya tenemos dos ejemplos, para afirmar esto. Y estos ejemplos ocurrieron en dos de los países que son más admirados por su adelanto tecnológico por los mismos que ahora han tomado la decisión inconsulta.
Muy acertadas tus observaciones Jorge Ignacio..! Tema aparte es la cantidad de tiempo que lleva el poner en funcionamiento una planta de estas características, el cual puede variar entre 5 y hasta 15 años.
Tiempos muy superiores al de la puesta en marcha de un Huerto Solar por citar un ejemplo.
No podemos dejar de lado los costos de construcción e instalación de la planta, que mas allá de poderse realizar un pormenorizado estudio de los mismos, estos por motivos ligados a la gran cantidad de variables involucradas, pueden llegado el momento, exceder en forma sorprendente los iniciales establecidos.
Olkiluoto en Finlandia y Flamanville en Francia son ejemplos de atrasos inesperados y costos incrementados a valores sin sentido.
Fijándonos en el hecho de que de un costo estimado de casi 3 billones de euros, trepó a más de 8 billones de euros y de un tiempo estimado de 5 años para la finalización de la obra, se expandió a casi 13 años según las nuevas estimaciones, y que incluso esto todavía puede cambiar.
Todo un dilema el tema nuclear, y sumado a todo esto es importante considerar que los montos involucrados son tan elevados y los tiempos tan dilatantes, que es difícil llevar un control real del escalonamiento de los gastos y de nuevas inversiones imprevistas.