Si bien el Gobierno Nacional espera reglamentar la Ley 27.191 antes de que finalice febrero (ya está listo el Decreto Reglamentario), que obliga a usuarios con demanda mayor a 300 KW utilizar un 8 por ciento de energía limpia y concede incentivos fiscales y financieros a inversores en renovables, también prepara pliegos de licitación para garantizar la diversificación de la matriz.

Por lo que se sabe hasta el momento, se estima que la subasta será similar al Programa GENREN, lanzado en el año 2009 por la anterior administración aunque sin demasiado éxito. Allegados al Ministerio de Energía aseguran que “no será la única” durante la era Macri, sino más bien una primera experiencia para observar la reacción del mercado.

En este contexto, Erico Spinadel, presidente de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE) pone el acento en proteger y aprovechar el potencial de la industria local: “en la búsqueda no solo de la excelencia sino también de la sustentabilidad y el desarrollo de las capacidades locales, creemos que es perentorio un llamado a Licitación Pública Internacional, que solicite, o como mínimo priorice, consorcios mixtos entre empresas extranjeras, empresas nacionales y también instituciones y expertos locales”.

Siguiendo la idea, Spinadel sostiene que “esto permitiría la inclusión en algún porcentaje mínimo de componentes y mano de obra nacionales, tales como obra civil, torres, transformadores, conexión a la red, capacitaciones y otras para las cuales tenemos experiencia industrial comprobada”.

En el fondo, el temor de los productores es que empresas internacionales acaparen el negocio, dejando de lado al personal y los proveedores locales. Por eso, en las condiciones de contratación plantean dejar expresa la necesidad de utilizar la capacidad instalada de la infraestructura nacional y los valiosos recursos humanos.

Ya con las exenciones de importación que la Ley 27.191 establece para los dos primeros años de su entrada en vigencia, hay preocupación por la competencia “desleal” a la que se queda expuesta frente a firmas chinas y de otras plazas con mayor experiencia en la materia.

Por eso, funcionarios del Ministerio de Energía y Minería encargados del área recibirán en los próximos días a referentes de la industria para analizar un plan que promueva la industria nacional en el corto y mediano plazo.

Sin dudas, el rol de la industria nacional formará parte del debate para los próximos tiempos en que empieza a conformarse un mercado de las energías renovables. Hasta el momento, no hubo demasiados conflictos, porque en la práctica no había mucho para repartir. Desde ahora, en cambio, las renovables se presentan como un gran negocio, con intereses encontrados.