En la localidad de Huinca Renancó, uno de los 13 municipios del departamento General Roca, ubicado al sur de Córdoba, se montó una planta con el objeto de tratar la fracción orgánica de residuos sólidos urbanos (FORSU) de todo el partido. La idea del proyecto no sólo es generar energía eléctrica a partir del biogás resultante y sino mitigar emanaciones de impacto ambiental.

En diálogo con energiaestrategica.com, Francisco Della Vecchia, ingeniero agrónomo y socio fundador del Grupo IFES, una de las firmas desarrolladora del emprendimiento, cuenta que el proyecto actualmente está concluido en un 90 por ciento; “falta únicamente realizar la interconexión con la red eléctrica y llevar a cabo la puesta en marcha”, asegura.

En principio la planta de biogás fue diseñada para generar un total de 300 KW utilizando 6 toneladas diarias de FORSU y otras 20 de silaje de sorgo. “Para poder operar la planta y cubrir los costos operativos la idea era presentar el proyecto a la ex Secretaria de Energía en el marco de la Resolución 108 y de esta forma lograr un feed-in-tarif. A partir de la baja de esta resolución que realizó el actual Ministro de Energía a principios de 2016, el único mecanismo el único mecanismo que encontramos viable para nuestro del proyecto es participar dentro de las licitaciones del Programa RenovAr”, explica Della Vecchia.

Es por ello que los desarrolladores del proyecto debieron pensar en aumentar la potencia instalada para poder competir dentro de las compulsas y así calificar. En efecto, están gestionando inversiones por 4,5 millones de dólares para ampliar la capacidad de generación con un motor adicional de 1.500 KW y agregar un fermentador anaeróbico que permita producir la cantidad de biogás requerida.

Para esto se está evaluando la posibilidad de obtener inversiones por parte de las empresas del exterior, proveedoras de parte de la tecnología, y por otra lado conseguir financiamiento local para cubrir entre un 60 y 70 por ciento de la inversión adicional necesaria para aumentar la potencia de la planta”, detalla el especialista.

Una de las ventajas que señala Della Vecchia es que ya cuentan con una red de media tensión (13,2 kV) propiedad de la Federación de Cooperativas Federadas (FECOFE) Limitada y la Cooperativa de Electricidad y Servicios Anexos de Huinca Renancó (CEHR) que tiene capacidad para transportar hasta 2 MWh. “Esto nos permite mejorar el precio final a ofertar”, confía.

El ingeniero resalta que ya han obtenido la habilitación de la Secretaría de Ambiente sobre estudios de impacto ambiental del proyecto y están gestionando el trámite de agente del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). Ahora espera algunas determinaciones técnicas sobre el pliego definitivo que faciliten su participación en las licitaciones.

No obstante, Della Vecchia se manifiesta preocupado por la incertidumbre que genera el Precio Máximo de compra que fijará el Ministerio de Energía y Minería para cada tecnología y en particular para Biogás. Considera que es “impensable pensar en un precio bajo”.

Ilustra: “Europa es un claro ejemplo, donde Alemania cuanta con 7000 plantas de biogás, Italia tiene 1900 plantas, gran desarrollo hecho y no se logró bajar el precio a uno competitivo frente a otras tecnologías. Después de 8 años de mercado no logran bajar los 200 euros el MWh en plantas que trabajan con residuos agroindustriales”.

Como referencia a ello, el especialista señala que en caso que no puedan adjudicar,  buscarán satisfacer el cupo de demanda del 8 por ciento con energías renovables que obliga la Ley 27.191 para Grandes Usuarios. No obstante, asegura que el precio tope de venta de energía de 113 dólares que establece la norma no satisface a los productores.

Las expectativas de replicación de este tipo de proyecto son muy altas pero todo dependerá de los resultados que se obtengan en la ronda 1 del RenovAr y los precios máximos que establezca la autoridad de aplicación para la tecnología de biogás”, concluye Della Vecchia.