El empresario argentino Enrique Pescarmona podría vender parte de sus negocios en Brasil a un grupo de capitales chinos, tras caer en una severa crisis financiera que lo llevó a pedir la convocatoria de acreedores en ese país.

Una parte de la compañía Wind Power Energy (WPE), que el grupo Pescarmona tiene en Brasil, podría pasar a manos de la compañía Xinjiang Goldwind Science & Technology, la mayor fabricante de turbinas eólicas de China.

La firma de la que se desprendería el empresario argentino reporta a Venti -sociedad controlada por Industrias Metalúrgicas Pescarmona (Impsa)- y en diciembre pasado se presentó a convocatoria de acreedores por un rojo que habría superado los 770 millones de dólares.

Según informó Impsa en marzo último a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el juez Roberto Jordão de Vasconcelos que llevaba adelante el concurso de WPE aprobó en Brasil el plan de reestructuración de deuda con acreedores.

Impsa es una empresa con sede en Mendoza que ofrece soluciones integrales para la generación de energía a partir de recursos renovables, equipos para la industria de procesos y la energía nuclear. En la actualidad atraviesa una profunda crisis financiera.

El directorio del grupo chino Goldwind ya autorizó la transacción -según trascendió en agencias internacionales de noticias con corresponsalía en el gigante asiático- pero no se conoce si el interés es por la totalidad de la compañía WPE.

El grupo chino podría hacer opción de compra sólo de algunos activos de Impsa, entre los que se encontrarían la fábrica de turbinas y las instalaciones en el Puerto de Suape, en el Estado de Pernambuco.

La empresa controlada por Pescarmona también cuenta en Brasil con parques eólicos y una fábrica que produce equipos para centrales hidroeléctricas las cuales, en principio, no estarían consideradas dentro del acuerdo con los inversores chinos.

El vocero de la empresa en Mendoza, Ismael Jadur, dijo al diario Los Andes que el grupo también está en conversaciones con otros interesados, aunque evitó dar detalles sobre el estado de la negociaciones y el nombre de quienes podrían estar en esa carrera.

«Brasil tiene el potencial de generar 300 gigavatios de energía eólica y Goldwind ha elegido el mercado para su expansión«, dijo Rafael Guerra, gerente de desarrollo de negocios de Goldwind en Brasil.

Cuando se realizó la presentación en concurso de acreedores, la empresa informó que la situación en torno a su pasivo, equivale al 80 por ciento de lo que Brasil y Venezuela deben a Impsa por proyectos energéticos ejecutados.

Tras el incumplimiento en el pago de los intereses que vencían en setiembre pasado por bonos emitidos por 390 millones de dólares, los títulos pasaron a cotizar en 9,8 centavos por dólar, frente a los cerca de 53 centavos de hace un año.

Fuente: La Verdad Online.