La flexibilidad «es un tema que aún no hemos aterrizado bien», consideró Danilo Zurita, director ejecutivo de GPM AG – la asociación de Pequeños y Medianos Generadores de Chile-.

Esta puede abarcar tanto la capacidad para prestar servicios complementarios como la incorporación de sistemas de generación resilientes, por ejemplo. Pero la premisa esencial sigue siendo poder preparar al sistema eléctrico a las variaciones que puedan existir.

La ruta energética 2018-2022 ya había indicado la necesidad de adecuaciones en materia de generación eléctrica, por lo que fueron fijadas 20 modificaciones legales y reglamentarias con fecha de ingreso al Congreso estimadas para el período 2018-2021.

Las autoridades del Gobierno en aquel momento habían planteado que el principal objetivo del proyecto de Ley de Flexibilidad sería «generar las condiciones para que el desarrollo del sistema eléctrico en el mediano y largo plazo sea seguro, eficiente y sostenible, en particular, para una inserción masiva de energías renovables”.

Lo que faltaría para avanzar con la definición de aquel proyecto, según el director ejecutivo de GPM, serían más análisis específicos de cómo implementar económicamente y regulatoriamente este nuevo mercado –si es que así fuese–. Señaló:

«El desafío regulatorio que tenemos hoy en día es importante. Yo particularmente creo que lo que se está haciendo o se pretende hacer es modificar el concepto de suficiencia y hacerlo, ante los fenómenos que estamos experimentando como sistema eléctrico, puede que nos quede un poco exiguo».

Una serie de fenómenos como el aumento de las energías renovables o los cambios en los hábitos de consumo eléctrico llevan a considerar que hablar de flexibilidad no es hablar de suficiencia.

“Me parece raro que se pretenda descarbonizar mediante un pago de potencia de suficiencia” valoró Danilo Zurita durante el Energyear Cono Sur en el panel del que participó.

“Estoy en la sana duda de si es que esas unidades bajo ese estado van a ser capaces de prestar la suficiencia tal como la conocemos hoy. Deberían haber cambios en la definición de suficiencia o buscar otra alternativa para que estas centrales sí salgan del sistema y que efectivamente esa energía y potencia sea sustituida por energía renovable”.

De allí, puso a consideración que se deben retomar estudios para identificar otro mecanismo para impulsar la descarbonización y las herramientas de flexibilidad necesarias para el sistema eléctrico. Por lo que, llamó a aprovechar el tiempo disponible para definir qué es flexibilidad, cómo se remunera, cómo se incentivará a que los diferentes actores hagan inversiones en infraestructura de presten flexibilidad y cuándo va a ser el régimen de funcionamiento futuro para las nuevas herramientas.