La Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (CONAMER) publicó el Código de Red 2.0 (CDR), instrumento necesario para la mejora y el buen funcionamiento del Sistema Eléctrico Nacional, así como el proyecto de resolución correspondiente. 

Y si bien aún resta que se publique en el Diario Oficial de la Federación para que esté en marcha, el mismo es una actualización y respuesta a más de cuatro mil preguntas o solicitudes de aclaraciones que se dieron en la consulta pública de la segunda versión lanzada en 2019.

“En líneas generales es un documento positivo. No hay una base ideológica, sino realmente técnica. Ahora sí está detrás la confiabilidad del sistema y no un asunto ideológico”, señaló Carlos Flores, experto en el sector energético, en diálogo con Energía Estratégica

“Le da más armas al CENACE para lograr los criterios de eficiencia, calidad, confiabilidad, continuidad, seguridad y sustentabilidad. Y en ese camino pudiera ser que los proyectos de renovables y cualquier otro que se pretenda interconectar a la red, esté obligado a construir una infraestructura eléctrica mayor o a invertir más para poder interconectarse”.

Sin embargo, Carlos Flores notó un detalle que podría modificar las reglas del juego a futuro, aunque no en el Código de Red sino en el proyecto de resolución, aquel documento que emitiría la Comisión Reguladora de Energía dando validez a CDR.

Puntualmente entre los considerando decimoctavo y decimonoveno se detalla que “se realizarán las acciones necesarias para derogar el trámite con homoclave CRE-15-022, asociado con la solicitud de permiso de generación de energía eléctrica”. 

“No está claro, pero se interpreta como que estarían limitando la posibilidad de que nuevas centrales de generación puedan tener un permiso. Es decir que nadie que no tenga uno en la actualidad pueda desarrollar y construir una central a futuro”.

“Y si se confirma, sería una clara desventaja y un impacto muy negativo para los privados, porque se presume que la Comisión Federal de Electricidad no necesitaría ese permiso pues simplemente hasta ahora encontró la manera de sacarle la vuelta a otras obligaciones”, apuntó. Aunque el especialista es optimista sobre ese tema y se inclina hacia el lado de que fue un error en el número del trámite o en la expresión para modificar algo particular.

De todos modos, aclaró que si bien este documento es el rector regulatorio del SEN, no está por encima de la Ley de la Industria Eléctrica ni de su reglamento, donde establece la necesidad de pedir permisos de generación. “Eso quiere decir que cualquiera que quisiera obtener un permiso de generación, lo pudiera seguir haciendo”, afirmó. 

¿Qué implica esto? Continuar con el trámite por escrito libre, asegurándose de cumplir con todo lo debido. Y en caso de que la CRE contestara negativamente, ello podría derivar en juicios de amparo indirecto por omisión, porque, según explicó el experto del sector, “la CRE estaría desatendiendo una obligación establecida en la Ley y estos juicios serían muy fácilmente ganables para los privados”.