Hace 5 meses atrás, Olivier Doncker, el titular del Grupo Solargy, compañía especializada en la distribución y comercialización de productos de tecnología, diseño y calidad a base de energías renovables, afirmaba a este diario que “si permiten la importación, el mercado persistirá en su progreso”.

Meses más tarde lamenta que “estamos igual que antes, en la misma situación; eso implica que no podamos ofrecer continuidad en los productos a nuestros clientes”, observa ante un nuevo diálogo con Energía Estratégica.

Estamos trabajando con el stock que tenemos de algunos equipos pero los que son de mayor demanda, equipos económicos de fácil acceso para nuestros clientes, que el mismo mercado de hoy reconoce por su eficiencia y calidad son los equipos termosifónicos en donde no podemos abastecer la demanda”, ejemplifica.

Dice que la mayoría de este tipo de equipos provienen de China y algunos, de buena venta, son traídos desde Australia, pero que más allá que le queden algunas unidades en stock no tienen expectativas de poder volverlos a traer al país. “Con los costos de importación que tenemos es inaccesible, a los pocos que tenemos los cuidamos como oro”, grafica el empresario.

Asegura que “liberar las importaciones no impediría el desarrollo de la industria nacional porque se trata de segmentos diferentes”. Dice que “hoy, los productores nacionales en su gran mayoría son fabricantes y vendedores directos, eso no es lo correcto. Lo que hay que desarrollar es todo un mercado de la distribución. Cuando uno desarrolla eso, desarrolla también calidad en las instalaciones y en el mantenimiento. Eso es lo que permite el mercado de la importación”, opina y remata: “Al tener un mercado más económico se puede trabajar a través de distribuidores”.

No obstante, reconoce que “obviamente, en algunos casos, algunos precios se tendrían que rever para que la industria local no pierda fuerza”. Y agrega que por más que sean más caros los equipos fabricados en el país, no dejan de ser amortizables, pero para que la gente potencie las compras son necesarias políticas de financiación. “Acá el mercado –de energías alternativas- es muy joven y al haber poca financiación para adquirir estos equipos, los altos costos hacen que la gente no invierta en equipos que se fabrican acá, quieren productos económicos”, remata.