A principios de febrero, el Ministerio de Energía y Minería de la Nación decidió suspender la Resolución 108 (mecanismo legal con el que se establecían tarifas para proyectos de energías renovables) y sólo respetar aquellos contratos vigentes. En efecto, proyectos por más de 80 MW solares y 300 MW eólicos prontos a construir quedaron paralizados por esta medida.

Desde entonces, los titulares de estos emprendimientos estuvieron pidiendo audiencias con Sebastián Kind, subsecretario de Energías Renovables, para tratar el tema pero hasta el momento no han tenido suerte. No obstante, tras nuevas solicitadas, se prevé que durante los próximos días el funcionario conceda reuniones individuales a algunos de estos proyectistas.

Es claro que el conflicto entre las partes radica en que el Gobierno nacional quiere acordar tarifas menores a la que se venían firmando durante el kichnerismo (aproximadamente 110 dólares por MWh para proyectos eólicos y 240 dólares para solares fotovoltaicos).

Ahora, tras la reciente publicación del Decreto Reglamentario de la nueva Ley de Energías Renovables, los desarrolladores ven viable la posibilidad de adecuarse a estos criterios de las autoridades.

En diálogo con energiaestrategica.com, Martín Sánchez, vicepresidente de la Cámara Argentina de Energía Solar, entidad que nuclea a muchos de los proyectistas afectados, explica: “Si empezamos a gozar de los beneficios fiscales que dice la Ley en su Artículo 8.1, como la quita del derecho de importación, 20 por ciento del crédito fiscal por el componente nacional, la devolución anticipada del IVA, entre otros, se puede bajar la tarifa y creo que eso sería bueno para todos porque el mes que viene ya podrían estar todos los proyectos construyéndose”.

Estamos hablando de proyectos de entre 50 y 60 millones de dólares, dependiendo de la infraestructura a montar; pero más allá de la inversión, podríamos estar generando 300 puestos de trabajo durante 9 meses, además de una diversificación de la matriz energética”, destaca Sánchez.