Marcelo Lenzi, Ingeniero Mecánico y titular de la empresa MLingesol, firma especializada en la comercialización de paneles solares, entre otras prestaciones, fue el primer autorizado por el Gobierno de la Provincia de Santa Fe para volcar energía eléctrica al sistema de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), compañía controlada por el Estado.

En este distrito los usuarios residenciales que inyectan energía al sistema pueden descontar de la boleta su aporte de potencia al mercado al final de cada mes, por lo que sólo abonan el consumo neto. La regulación obliga a las distribuidoras a comprar este exceso de energía y descontarlo de la energía que los usuarios toman de la red.

Por eso, la historia de Lenzi es digna de conocer, ya que podría sentar un precedente que motive al resto de las provincias a avanzar en este camino hacia el auto-consumo y el cuidado por el medio ambiente. En diálogo con Energía Estratégica, contó sobre su experiencia:

¿Cómo funciona el sistema de inyección particular a la red? 

Un sistema de generación puede ser de 2 tipos: autónomo y de inyección a red. El Autónomo es cuando se almacena la energía producida en algún momento.

El de Inyección a red es cuando la energía no se almacena, sino que se entrega a una red eléctrica de distribución para que esa energía sea utilizada por otro usuario.

Los sistemas de generación de energía mediantes fuentes renovables (solar y eólica principalmente) no son sistemas constantes, dependen básicamente de la disponibilidad de la fuente (sol o viento) en un determinado momento. Cuando las fuentes se hacen presentes, hay que tratar de aprovechar al máximo esa energía.

En el sistema conectado a red, el generador fotovoltaico (tomando de ejemplo la fuente solar) genera una determinada cantidad de energía (supongamos 100 unidades). Si la energía generada es menor a la consumida (supongamos 130 unidades), el “usuario/cliente” consume las 100 unidades de autogeneración y “compra” las 30 unidades restantes desde la red (se las provee la empresa distribuidora). Ahora bien, si la energía generada (100 unidades) es mayor a la consumida (supongamos 80 unidades), el “usuario/proveedor” consume las 80 unidades de autogeneración y “vende” las 20 unidades restantes a la empresa distribuidora de energía. La empresa distribuidora de energía “vende” esas 20 unidades a otro cliente que está conectado en la red.

¿Se necesita equipamiento especial? ¿Cualquier panel puede instalarse? ¿Hay dispositivos específicos?

El equipamiento de un sistema fotovoltaico consiste básicamente de 2 componentes y un registrador.

Los 2 componentes son: Panales fotovoltaicos para generar la energía e Inversor de Carga para adecuar la energía a la que viene suministrada desde la red.

Los paneles fotovoltaicos pueden ser de cualquier tipo (amorfos, mono o policristalinos), y se tienen que conectar con una configuración (serie y/o paralelo) tal que aproveche al máximo el funcionamiento del inversor de carga.

El Inversor de carga se ocupa de cambiar el tipo de corriente de Continua a Alterna, pero además adecúa la tensión y frecuencia de la red, entra en sincronismo con la misma, etc.

El registrador es el medidor bidireccional que coloca la empresa distribuidora de energía (EPE en Santa Fe). Un medidor bidireccional es un registrador de energía que toma estado en ambos sentidos, cuando ingresa energía desde la red al usuario y cuando sale energía desde el usuario hacia la red. Esto se hace a los fines comerciales, para saber cuánto tiene que pagar el usuario por lo consumido y cuánto le tienen que pagar por lo que entregó.

¿Cuánta potencia utiliza para auto-consumo y que excedente le queda para vender a la distribución?

La idea de los sistemas conectados a la red (y del protocolo de la EPE) es autoabastecerse, no ser un proveedor.

Es muy difícil saber cuánto uno entrega a la red, porque es según los consumos instantáneos. Habría que colocar un sistema de registro permanente. Lo que hay que tener en cuenta es que un usuario se asegura de aprovechar siempre la energía que está generando, porque si en algún momento se va de vacaciones o se ausenta de la casa, el generador va a generar energía y entregarla a la red ya que siempre se va a generar más de lo que se consume.

En mi caso en particular, al día de la fecha tengo poco potencia instalada (368 W) y al momento no entregué energía a la distribuidora, pero la idea es aumentar la misma a (2024 W).

Esto generaría anualmente unos 450 kWh/año y a futuro unos 2475 kWh/año; siendo que en la actualidad estoy en un consumo de unos 4100 kWh/año.

¿Cuál es el precio al que se pude vender la energía?

Lamentablemente eso no está bien definido todavía. En principio siempre me hablaron de un intercambio directo de unidades de energía (me entregan 100 y les devuelvo 40, pago por 60). Luego, me hablaron que eso o sería así, que la pagarían un precio menor.

Esto es un tema muy definido en países europeos, de américa del norte y asiáticos: La unidad de energía “verde” se paga más que la entregada por la distribuidora. Ojalá pudiera ser así acá también, para incentivar la generación de energías no contaminantes.

 ¿Cuáles ventajas y desventajas encuentra en este sistema?

Ventajas tiene muchas, como por ejemplo que:

  • No utiliza baterías respecto a sistemas autónomos (las baterías son costosas, tienen una vida útil de 10 años, muy corta respecto a los paneles fotovoltaicos de 30 años, etc.)
  • Hay menos elementos en el sistema de generación y almacenamiento (mayor rendimiento).
  • No es contaminante respecto a los sistemas tradicionales de generación. La energía insumida para producir un módulo fotovoltaico, el mismo la devuelve en 5 años.
  • Se genera en el punto de consumo (generación distribuida) que evita las pérdidas por transporte (10 % aproximadamente).
  • No es necesario almacenar la energía.
  • Desventaja es que deja de generar si la red sale de servicio (tema de seguridad). Asimismo, creo que es una desventaja muy mejorable capacitando la gente que trabaja en las empresas distribuidoras de energía (trabajar con tensión en las redes) y si el sistema se hace expansible (ya que va a paliar la crisis energética).

 ¿La legislación es la adecuada? 

Sí, pero mejorable, y creo que será así con el paso del tiempo. Esto es un primer paso muy importante. Lo que me parece es que faltan muchas políticas que ayuden a encauzar las energías renovables con un papel más importante dentro de la matriz energética.

 ¿Recibiste asistencia de las autoridades?

Si asistencia técnica, de muchos lugares. Subsecretaría de Energía Renovables de la provincia, CNEA, etc. Económica no. Creo que es un tema pendiente si realmente se quiere incentivar éste tipo de energía limpia.

¿Qué te motivó a incursionar en volcar energía a la red?

Trabajo en Energías Renovables y Eficiencia Energética. A mi entender, el sistema de inyección a red es el que tiene más ventajas en cuanto a la generación de energía.

¿Se puede transformar en una fuente de ingresos?

Habría un ingreso asociado al ahorro del costo de energía a pagar a la distribuidora. No sería una fuente de ingresos ser un proveedor de energía ya que el protocolo de conexión no contempla eso.

En base al tiempo que lleva utilizando este sistema de energía. ¿Considera que más personas imitarán su experiencia?

Ojalá. Muchos particulares y cooperativas eléctricas se comunicaron conmigo (y sé también con la subsecretaría de energías renovables) para averiguar sobre el tema, de la mayoría de las provincias de la república. También gente del exterior se comunicó.