El peso de las renovables sobre el consumo final de energía se sitúa en la Unión Europea en el 16 por ciento, mientras que en España este porcentaje se encuentra dos décimas por encima de la media comunitaria.

Estos datos corresponden al ejercicio 2014 y forman parte de la última actualización estadística de Eurostat acerca de la contribución de las renovables en Europa, publicado el pasado miércoles.

La agencia comunitaria destaca que nueve países ya alcanzan sus objetivos de renovables para 2020 y que el peso de estas tecnologías sobre la matriz final de consumo de energía duplica el registrado en 2004, del 8,5 por ciento. La Unión Europea se ha puesto como objetivo que el 20 por ciento del consumo final de energía proceda de renovables en 2020, así como elevar este porcentaje al 27 por ciento en 2030.

De cara a 2020, España tiene un objetivo individual del 20 por ciento, mientras que Suecia se ha planteado el reto de llegar al 49 por ciento. Con un 52,6 por ciento, Suecia es el país con mayor peso de renovables en 2014, seguido de Letonia y Finlandia, ambos con un 38,7 por ciento, así como de Austria, que cuenta con un 33,1 por ciento.

Las tasas más bajas se registran en Luxemburgo (4,5 por ciento), Malta (4,7 por ciento), Países Bajos (5,5 por ciento) y Reino Unido (7 por ciento). Los países que ya han alcanzado sus objetivos hasta 2020 son Bulgaria, República Checa, Estonia, Croacia, Italia, Lituania, Rumanía, Finlandia y Suecia, mientras que Dinamarca y Austria están a apenas un punto porcentual de lograrlo.

En el lado apuesto destaca Francia, que se encuentra a 8,7 puntos de su objetivo y que es el país más rezagado, por delante de Países Bajos, a 8,5 puntos de su objetivo, o Reino Unido, a 8 puntos. España está a 3,8 puntos del 20 por ciento.