¿Cómo viene trabajando UL en el mercado de las energías renovables?

UL es un ente certificador global que tiene más de 125 años en el mercado.

Hace 8 años compró a la empresa alemana DEWI (2012), qué es muy famosa en el mercado las energías renovables por la certificación de turbinas y consultoría en el área, y hace tres años compra a AWS TRUEPOWER (2016). Es así cómo se crea UL Renewables. Actualmente tenemos casi 500 empleados trabajando exclusivamente en la división de renovables.

Tenemos dos grandes áreas dentro de la división de Renovables ,la parte de Advisory (Consultoría) y la de certificación (TIC).

Si bien son áreas que trabajan dentro de la misma empresa, cada una mantiene su independencia por separado. Esto se debe al alto grado de confidencialidad que debemos mantener con nuestros clientes donde pueda existir algún conflicto de interés entre un proceso de certificación y los servicios de consultoría.

En resumen, al día de hoy prácticamente cubrimos todo el abanico de servicios que pueda haber en la industria de las energías renovables. En países con un mercado emergente en renovables, como es Colombia, ayudamos a nuestros clientes dándoles soporte durante las etapas iniciales, desde el Desarrollo de Proyectos hasta el Cierre Financiero de los mismos. Esto a través de la asesoría técnica en la prospección/selección de sitios, así como estudios de recurso y de producción energética. A partir de allí, actúa el área de Due Diligence, donde entramos como ingenieros independientes para la banca, buscando minimizar los riesgos técnicos asociados a la construcción de la planta y operación durante su vida útil.

Nos abocamos desde el desarrollo hasta el modelo financiero del proyecto, donde evaluamos que el  input técnico tenga la suficiente solvencia y robustez que haga sentido su financiamiento.

Como parte del proceso se hace la revisión física de dónde se encuentra el proyecto; un estudio de recurso y producción energética independiente; se verifican todos los contratos que firmó el proyecto para la construcción, operación y mantenimiento; se verifica toda la ingeniería, tanto la parte civil, mecánica, cómo eléctrica; se verifica el modelo financiero y se finaliza con la revisión de todos los permisos.

En resumen, hacemos una verificación técnica completa del proyecto. Esto es muy importante porque este proceso nos permite identificar riesgos y esos riesgos son los que se trasladan a las entidades financieras. Nuestro trabajo no se limita a identificar los riesgos, sino a emitir recomendaciones de cómo mitigarlos, ya que nuestro interés como consultor es que el proyecto llegué a cierre financiero y se construya. Es ahí cuando el rol de un ingeniero independiente ofrece valor y cobra un peso importante.

¿Qué objetivos tiene UL dentro del mercado colombiano?

Nosotros estamos desde hace cuatro años en Colombia como ente de certificación. También hemos trabajado con diferentes desarrolladores ayudándolos en etapas de prospección mediante estudios de recurso y producción energética. Muchos de los proyectos que ganaron en la subasta fueron clientes nuestros.

¿Qué cantidad de adjudicatarios?

Aproximadamente el 45% de los que ganaron la subasta.

¿Eólicos y solares?

Eólicos solamente. Estos resultados nos abre la puerta para poder seguir trabajando con estos sponsors, ahora que irán a buscar financiamiento.

Y acá tenemos dos caminos. O actuamos como ingenieros independientes, en representación del banco, o podemos actuar del lado de los dueños de los proyectos entregando servicios de ingeniería de la propiedad, que tiene que ver con la verificación de la ingeniería, la supervisión de la obra y la puesta en marcha.

Muchas empresas internacionales que vienen a Colombia a realizar proyectos no necesariamente tienen un equipo técnico propio en el país, es cuando nosotros entramos para darles nuestro soporte y experiencia.

Tenemos gente muy preparada que han hecho más de 3 GW en toda Latinoamérica, empezando por México, donde actuamos como ingenieros independientes en casi el 70% de los proyectos que fueron a financiamiento.

¿Están teniendo diálogo con la banca local y la internacional?

Exactamente. Una de las cosas que hacemos dos veces al año es realizar una serie de visitas con toda la Banca de Desarrollo, ubicada enWashington y en Nueva York, que está buscando inversiones en Latinoamérica, con la finalidad deescuchar sus necesidades y entender cuáles son los factores más importantes que ellos ponderan para financiar proyectos.

Además, hacemos constantemente un proceso de transferencia de conocimiento con la banca., con la finalidad de transmitirles  cuáles son los riesgos de venir a financiar a Latinoamérica mediante ejemplos concretos. Esto lo hacemos a través de un taller anual donde invitamos a toda la banca, tanto local como internacional, buscando mostrarles los proyectos que hicimos a nombre de ellos, marcando tanto las buenas como las malas prácticas. Esto ayuda a quitarles el miedo. Les demostramos cómo algunos inconvenientes se han solucionado, con proyectos que han tenido dificultades pero han llegado a buen puerto, interconectándose y operando. El taller lo hacemos una vez al año en los países donde estamos trabajando.

¿La banca está dispuesta a financiar los proyectos que han sido adjudicados en la subasta a largo plazo?

Todo depende del tipo de banca que estés mirando. Por ejemplo, la Banca de Desarrollo, si bien busca proyectos con PPA en dólares, a largo plazo, también están obligados a invertir en países como Colombia, porque tiene que ayudar al desarrollo del país. Entonces se tiene que encontrar alguna fórmula de poder hacer que el financiamiento funcione. Es decir, seguro en Colombia veremos actuar a este tipo de banca. No serán los que lideren el proceso pero seguramente se interesen en participar.

En cuanto a la banca local, hay entidades que seguramente van a estar participando. Y luego habrá que ver qué bancos internacionales están dispuestos a financiar estos proyectos en Colombia.

¿Es probable que se interese más la banca nacional que las otras?

Yo diría que sí. Precisamente porque los contratos serán en pesos. La banca internacional querrá saber cómo y a qué costo sacar los pesos en dólares afuera del país. Acá en Colombia para sacar dinero del país hay que pagar entre un 20 y un 25%.

¿Qué expectativas tiene UL con el mercado colombiano?

Nuestro interés es participar en todos los proyectos de generación eólica y solar, en especial aquellos que vayan a buscar financiamiento. Aplicaremos la misma fórmula que en México, la cual nos salió muy bien. Allá nos pusimos en contacto con todos los actores, hablamos con los bancos y todo salió muy bien.  Actuamos como ingenieros independientes de casi el 70% de proyectos financiados en México. Queremos repetir eso mismo aquí en Colombia.

¿Considera que el Gobierno debería continuar lanzando subastas estatales o que el proceso directamente quede en manos del mercado privado?

Lo mejor que puede ocurrir para Colombia es que se haga una segunda subasta estatal, sea el año que viene o el otro, pero tiene que ser pronto. Porque lanzar una nueva subasta luego de una primera tan exitosa demuestra al mundo que el país está preparado para seguir invirtiendo en renovables.

También es importante que a la par el mercado privado vaya creciendo. Que los que no puedan competir a un precio de 30 dólares (por MWh) también tengan un lugar en el mercado.