A casi 20 años de las primeras instalaciones de aerogeneradores de baja potencia, colocados por la empresa Giafa en la zona de Arauco, el Parque Eólico de Arauco I, hoy, con la reforma de este complejo de aerogeneradores y la llegada del Parque Eólico de Arauco II, la provincia de La Rioja da el ejemplo en el aprovechamiento del potencial eólico de nuestro país.

En la actualidad, cada parque eólico posee 12 aerogeneradores de producción nacional diseñados por Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA) con una producción de 2,1 MW nominal de potencia máxima cada uno, lo que permite que 69.400 familias riojanas se abastezcan de energía mediante esta alternativa sustentable, a través de 50 MW de potencia que reducen anualmente 94 mil toneladas de dióxido de carbono.

Para ampliar, Energía Estratégica mantuvo contacto con Diego Franco, Asesor Técnico del Parque Eólico, quien indica que la experiencia del proyecto Arauco formó parte de la etapa experimental de la industria nacional de energía eólica, ya que incentivó a empresas como IMPSA a diseñar y desarrollar aerogeneradores de avanzada.

El especialista sostiene que los resultados obtenidos hasta el momento “son exactamente los planificados en la generación” de energía y aclara que podrían haberse obtenido más rápidamente de haberse importado la tecnología pero que se prefirió incentivar la industria nacional por lo que eso provocó que no se generaran costos para reformar el Parque Eólico Arauco I.

Según Franco, durante mediados del próximo año podría estar en funcionamiento Arauco III, que vendría no sólo a duplicar en cantidad de aparatos al complejo, instalando 24 aerogeneradores más (sumando un número total de 48), sino que se estarían colocando aparatos más eficientes de hélices de 100 metros de diámetro, superior a las de 83 que poseen hoy los aparatos.

Esto permitiría abastecer de energía en un 50 por ciento a la provincia de La Rioja, ya que se generarían cerca de 100 MW de potencia, todo un ejemplo de cobertura energética a partir del consumo de energía renovable eólica para las provincias sureñas.

Las ventajas del reemplazo eólico

Por otra parte, el experto hace hincapié en que se deberían colocar aerogeneradores en diferentes puntos del país porque no sólo es más barato que abastecerse energéticamente con combustibles fósiles sino que es más estratégico.

Asegura que si políticamente se toma la iniciativa de reemplazar el combustible fósil por el eólico quedaría solucionado, en gran parte, el problema energético, pero explica que no se toman tales medidas porque es mucho más barato inicialmente poner una central térmica que un parque eólico.

La generación térmica tiene un 20 por ciento de costo de capital y la eólica 90 por ciento. Por consiguiente, “lo que no se gasta hoy en capital se gasta mañana en combustible”, razona Franco y explica que el grado de amortización y ventaja económica para las eólicas es total: el estado paga U$S 176 el MW producido por el combustible fósil y U$S 109 el MW producido por energía eólica, la diferencia es importante.

Al respecto cuenta que el tendido eléctrico, tal como está preparado, podría aguantar la generación eléctrica de diferentes campos eólicos diseminados por el país, reemplazando el térmico, que sería el complemento para balancear la fluctuación del recurso eólico.

Completa que por más que en otros puntos haya vientos más débiles que en la Patagonia o en La Rioja, siguen siendo convenientes puntos como Santa Fe, Buenos Aires o Catamarca porque por más que allí se produzcan menos MW, el beneficio termina siendo el mismo si se sopesa el gasto energético que se emplea al trasladar la energía en el cableado a otros puntos del país, no solo por su alto costo sino también por las pérdidas de energía por la conducción.