El Plan Maestro de Generación 2021-2040 de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) de Paraguay prevé la construcción de las centrales de pequeño y mediano porte se presenta como una opción importante, entre ellas la contribución de la generación distribuida para disminuir las pérdidas técnicas de las redes eléctricas.

Sin embargo, pese a que el país ya cuenta con la Ley N° 3009/2016 y el Decreto Nº 6092/16, que establecía la creación de un reglamento para la generación distribuida a corto plazo, desde el sector energético reconocieron que no fue suficiente para atraer las inversiones en ese segmento. 

“La ley del el Consejo Nacional de Productores Independientes (CONAPIE) no tuvo mucho eco y, por lo tanto, no consolidó un proceso de que se instalen nuevas fuentes de generación distribuida en los distintos sectores”. 

“Pero ante ello, Paraguay trabaja en un marco regulatorio para promover la distribuida, de tal manera de no llegar hasta el final para generar o montar la infraestructura de generadores”, reconoció Juan Domaniczky, Coordinador de Tecnologías Energéticas en Parque Tecnológico Itaipú (PTI Paraguay), durante un foro organizado por la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana.

Y si bien la ANDE establece que es la única autoridad competente para vender energía eléctrica, el especialista mencionó que hay una labor en conjunto para generar un nuevo mecanismo que permita atraer las inversiones en el sector y que sirva para planificar adecuadamente la atención del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). 

Aunque esto no quiere decir que sólo sean a través de sistemas fotovoltaicos, ya que la bioenergía es una de las fuentes de generación que podría implementarse en el segmento de la distribuida. Incluso, el país trabaja en promoverla y, según detalló Domaniczky, se analiza un marco regulatorio para fomentar el uso del biogás. 

“Tanto la biomasa y el biogás son iniciativas interesantes para la GD en Paraguay, porque comienzan a haber penas que le exigen a los productores un control más riguroso de sus efluentes. Mientras que en la parte de fotovoltaica, servirían para alcanzar el 100% de electrificación, considerando que el país tiene un índice de del 98,9% y sólo restan algunas zonas muy aisladas”, explicó.

“Paraguay debe atraer inversiones para el sector de la generación distribuida en biomasa, biogás, sistemas solares y pequeñas centrales hidroeléctricas. Y si bien la parte eólica también es interesante, ya es otra escala de inversión”, agregó. 

Y concluyó: “De todos modos, las fuentes renovables son un producto de mercado asimilado y en el país, al tener un precio bajo de energía eléctrica en comparación con la región, todavía debemos generar los incentivos y herramientas para radicar los capitales y crecer en la matriz energética”.