Según publicó la Federación Paraguaya de  Madereros, el Poder Ejecutivo de la República del Paraguay emitió el decreto N° 4.056/2015, por el cual “se autoriza al Viceministerio de Minas y Energía, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, en coordinación con el Instituto Forestal Nacional (Infona), la Secretaría del Ambiente (Seam) y el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), a establecer regímenes de certificación, control y promoción del uso de bioenergías que garanticen la sostenibilidad de estos recursos energéticos renovables”.

La meta del gobiernos es crear a corto y mediano plazo una masa forestal de 160.000 has, distribuidas en puntos cercanos a los grandes centros de consumo energético agroindustrial y de producción cerámica.

La matriz energética de Paraguay está basada en un 44,5 por ciento en biomasa uso de la madera y otros productos vegetales para crear energía, que en su mayor porcentaje es consumida por las fábricas de cerámicas o se utiliza para secar granos. Los otros componentes de la matriz energética son la energía eléctrica (17,5 por ciento) y los hidrocarburos (38 por ciento).

Plan para promover las plantaciones forestales en Paraguay

El uso de biomasa genera una gran presión sobre los bosques nativos paraguayos. Para resguardar y conservar los bosques, el Gobierno Nacional busca impulsar las plantaciones forestales en el país con una línea de crédito inicial de USD 40 millones.

La fuente de financiamiento será el Banco Nacional de Fomento (BNF), bajo las siguientes condiciones: La tasa de interés anual de 7,95 por ciento; desde cuatro años de gracia, y la posibilidad de pago de intereses a cosecha, dependiendo de cada proyecto.

En tanto que la nueva reglamentación para el uso de biomasa será gradual. En el primer año se exigirá la certificación de un 30 por ciento desde el momento de la implementación del plan de reforestación; luego, en el segundo año se tendrá que certificar el 50 por ciento; en el tercero el 70 por ciento y en el cuarto año el 90 por ciento hasta alcanzar así al término de cinco años, el 100 por ciento, quedando a partir de ese momento prohibido el uso de biomasa no certificada en el país.

Fuente: Nea Rural.