La Estufa Social Argentina de Rendimiento Alto –SARA-, es un proyecto que, como explicó Federico Dabbah, miembro de la gerencia de Proyectos Especiales y uno de los encargados del programa de Tecnologías Sustentables del INTI, está abocado a calefaccionar las viviendas de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Tras meses de trabajo, se culminó el armado del manual de libre acceso y distribución para fabricar la SARA en donde se la necesite y con un costo estimado de armado de 1.500 pesos.

Es una estufa similar a la ‘Roket’ o la de ‘doble combustión’, ya que las tres queman a leña. «Las diferencias entre una y otra son sutiles”, señaló el miembro del INTI. “Cualquiera de esas tres estufas, bien calculadas, con la ingeniería correspondiente, deberían tener un rendimiento similar”, agregó.

Los condimentos que potencian a la SARA son el bajo gasto que lleva construirla, ya que se puede edificar con ladrillos de adobe, y su eficiencia, debido a que aprovecha  hasta un 70 por ciento del calor de la quema de la leña por su tecnología de doble combustión.

En Argentina todavía se utiliza mucho la leña pero las estufas suelen ser bastantes precarias, entonces hay grandes problemas de enfermedades pulmonares y de quemaduras”, observó Dabbah.

Precisó que hay casos de lesiones graves, sobre todo en los sectores carenciados, donde niños, ante alguna desatención de sus padres, reciben “quemaduras realmente graves al acercarse y tomar contacto con la estufa”.

Por lo expuesto, explicó: “surgió la necesidad de hacer una estufa que sea lo más federal posible, que sea de gran alcance, y coincidimos en que el proyecto que estábamos elevando era el más adecuado, teniendo en cuenta los requisitos que estábamos buscando”.

Además, agregó que desde diferentes sectores sociales recibieron demandas concretas sobre problemas de climatización. Entre las demandas más urgentes destacó al Barrio Intercultural “Vecinos Sin Techo” y a los miembros del Parque Nacional Lanín, de Neuquén, que también acercaron su inquietud a través del INTI de San Martín de los Andes.

sara

La iniciativa fue por una convergencia de varios intereses”, resaltó. Comentó que hay 3 actores claves: por un lado Rodolfo Rotondaro, investigador del COINICET, “que viene trabajando con el barro hace muchos años”, por otro lado, INTI Energía, que posee una gran labor en diseño y conocimiento de funcionamiento de estufas y por último ellos con Tecnologías Sustentables programa que hace de interlocutor entre la sociedad y el interior del INTI.

“Estas demandas por un lado, la experiencia del INTI, por el otro, y las experiencias y conocimientos de Rodolfo Rotondaro, convergieron en que se formara un grupo de trabajo interdisciplinario, lo que culminó en la producción de un manual de libre uso para la comunidad”, resumió.

“Para que algo sea sustentable, no necesariamente debe ser económicamente rentable”, manifestó el funcionario.

Por otra parte, Dabbah destacó el trabajo que vienen realizando desde el programa Tecnologías Sustentables: “intentamos acercar la tecnología a los distintos sectores de la población con una mirada muy fuerte en la sustentabilidad”.

Así resaltó la importancia social del proyecto y otros similares a partir de su filosofía de trabajo: “Entendemos por sustentabilidad, un equilibrio con el entorno donde el factor económico no es central. Para que algo sea sustentable, no necesariamente debe ser económicamente rentable”.

Cuando alguien piensa en un proyecto como es la SARA, no puede estar exento de registrar los derechos porque de otra manera podría haber un privado que los registrara e impedirle a uno la libre difusión”, mencionó sobre lo contractual.

Aclaró que por las condiciones del producto no es patentable pero que sí se registraron los derechos de autor del manual de instrucción, el cual está a libre disposición en la página web del INTI o se puede solicitar vía mail a la entidad.