Desde mediados del 2018, Carlos Zarruk Gómez fue designado como Presidente Ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Energía (CCEnergía), entidad que nuclea a las empresas suministradoras de insumos y servicios a los generadores, transmisores, distribuidores, comercializadores y consumidores de energía de Colombia.

En diálogo con Energía Estratégica, el dirigente opina que el Gobierno de Colombia debiera lanzar una nueva subasta a largo plazo de energías renovables. Sobre todo por el éxito alcanzado con la convocatoria pasada. Allí se adjudicaron 9 proyectos eólicos y solares por 1.365 MW, a precios que promediaron los 28 dólares por MWh.

“Son cifras importantes y consistentes que muestra que ya hemos empezado a recorrer el camino de las energías renovables no convencionales”, destaca Zarruk.

Para el Presidente de CCEnergía el 2019 “fue un año de despegue, que permitió utilizar la Ley 1715”, normativa que ya tenía cuatro años pero que no se había explotado hasta entonces.

Este recorrido deberá continuarse a lo largo del año entrante, con una subasta estatal y con la estandarización de contratos bilaterales, opina Zarruk.

“Deberíamos seguir impulsando a las energías renovables no convencionales porque Colombia tiene un 70% de generación hídrica y necesitamos un complemento”, señala.

El titular de CCEnergía considera que, a pesar de algunos contratiempos que pueden encontrar los proyectos (como retrasos en la línea Colectora que generarían complejidades para los eólicos), “sin duda los emprendimientos se van a construir”.

Explica que el Gobierno nacional “está tomando cartas en el asunto” para resolver estos inconvenientes de infraestructura, como también lo son el desarrollo de puertos y carreteras en el norte del país.

Hidroituango y Electrocaribe

En otro orden de cosas, para Zarruk el 2020 estará marcado por dos hitos fundamentales para la vida energética de Colombia.

Uno tendrá que ver con que finalmente el Proyecto Hidroeléctrico de Ituango, más conocido como Hidroituango, pueda avanzar con obras clave para empezar a entregar energía eléctrica a finales del 2021.

La represa de 2.400 MW está en obras luego de la catástrofe ocurrida a principios del 2018. Una vez en marcha, esta represa significará el 16% de la demanda de energía de Colombia.

La otra tiene que ver con la distribución de energía, con la subasta de Electrocaribe. Ya existe el aval para que en febrero del 2020 se lleve a cabo el proceso.

“Ahí hay un reto muy importante que tiene que ver con prestarles servicio de calidad a 11 millones de colombianos que están en la región Caribe”, señala Zarruk. Y enfatiza: “Esperemos que se adjudique y que la realidad para todos los usuarios cambie, al igual que la calidad del servicio”.

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