Durante el año pasado, el Gobierno de Colombia dio dos pasos importantes en materia de energías renovables no convencionales. Transitó con éxito dos subastas donde adjudicó más de 2.000 MW eólicos y solares fotovoltaicos y aprobó el Plan Nacional de Desarrollo, que obliga a la demanda a consumir entre un 8 y un 10% de energías limpias.

Como complemento, la Comisión de Regulación de Energía y Gas –CREG- evalúa dos mecanismos de contratación entre privados. Según fuentes al tanto de los procesos, los modelos podrían estar aprobados durante el segundo semestre de este año.

Estas iniciativas están generando mucho interés del sector privado. Tal es el caso de Grenergy. En una entrevista para Energía Estratégica, David Ruiz de Andrés, Consejero delegado de la compañía, analiza el mercado y adelanta que tienen en carpeta 490 MW solares fotovoltaicos para desarrollar en Colombia.

¿Cuáles son las expectativas de Grenergy para este año dentro del mercado latinoamericano?

Nuestra estrategia pasa por seguir dando pasos para convertirnos en un actor relevante en cada país del cono sur donde operamos.

En la actualidad, ya hemos conectado más de 35 plantas solares en Chile y pretendemos replicar este caso de éxito en otros países como Colombia o Perú.

¿Cuántos MW tienen operativos en la región y cantidad de potencia pretenden desarrollar durante el año? 

En estos momentos estamos construyendo más de 250 MW, tanto en tecnología solar como en eólica en tres países de la región. Además, estamos desarrollando 3,6 GW, un pipeline ambicioso que permitirá a Grenergy mantener su crecimiento exponencial en Latinoamérica, uno de los principales mercados donde opera.

¿Cuáles son los mercados más interesantes dentro de la región en este momento?

Para nosotros, el mercado más interesante de la región en estos últimos años ha sido Chile, y esperamos que siga siendo así en el futuro más próximo por la enorme posibilidad de recursos que ofrece, así como por su estabilidad regulatoria y las políticas gubernamentales de impulso a las energías renovables.

De hecho, allí contamos con el pipeline más extenso (más de 2.000 MW) combinando proyectos tanto solares como eólicos. Pero además de Chile, vemos el mercado colombiano muy interesante por las oportunidades de PPA que puedan surgir en el corto plazo.

Y en el mercado colombiano, ¿están avanzando con proyectos?

Efectivamente estamos avanzando con proyectos en Colombia. Concretamente, en este país contamos con un pipeline de 490 MW en proyectos fotovoltaicos en desarrollo. Es un mercado con muchas posibilidades. Todavía queda mucho por hacer en materia de penetración renovable.

Después de la segunda subasta de 2019 y del retraso de Hidroituango, creemos que se abren posibilidades en lo referente a contratos a largo plazo.

¿Encuentran una oportunidad de negocio con la estandarización del mercado entre privados, con las presentaciones que han hecho Derivex y la Bolsa Mercantil?

Cualquier alternativa que permita firmar acuerdos de venta de energía entre privados es una oportunidad para el sector y será bienvenida.

Una vez implementadas habrá que analizar si son efectivamente una alternativa factible o si deben perfeccionarse.

¿Creen que el mercado entre privados será superador a lo que fue la subasta a largo plazo de energías renovables lanzada el año pasado?

Confiamos en que en los próximos años lo pueda superar. Las subastas han jugado un rol importante a la hora de incentivar la penetración de energía renovable. Pero también se han sentado unas bases en lo que respecta a la compra de energía a largo plazo.

Más importante que la subasta, consideramos que ha sido la obligación introducida por el Ministerio de que el 10% de las compras de energía de los comercializadores del Mercado de Energía Mayorista, que atienden usuarios finales del mercado regulado, provengan de fuentes de energía renovable.

Esta obligación, junto con la cada vez mayor competitividad de la energía renovable, principalmente la solar, serán factores clave en el desarrollo del sector en Colombia. No obstante, otros factores que influirán en el desarrollo del mercado entre privados será la potencial demanda de fuentes renovables por parte de los corporativos y consumidores finales.

¿El Gobierno debería lanzar una nueva subasta estatal durante este año? 

Ahora mismo no vemos necesidad de que el Gobierno lance una nueva subasta. Como comentamos antes, ya existe una obligación de compra de energía para los comercializadores, y estos querrán tener además un mix de comercialización cada vez más competitivo con las condiciones que consideren más adecuadas, no por las impuestas mediante un proceso regulado.