¿Qué prioridades plantea la cámara? 

Nuestro gremio está conformado principalmente por empresas enfocadas en generación distribuida pero también otras que trabajan solar fotovoltaica a gran escala. 

En estos dos segmentos del mercado buscamos aumentar la penetración de la energía solar. En la actualidad estamos cerca de un 4,5% de participación. El último dato es que tenemos sólo unos 200 MW en plantas fotovoltaicas conectadas a la red y 40 MW en modalidad autoconsumo. 

En la parte de generación distribuida buscamos mejorar la regulación tomando como referencia a otros países de América Latina.

En gran escala queremos solicitar la realización de licitaciones por tecnología para que solar fotovoltaica tenga su propia convocatoria.

¿Cuáles son los ejes de su gestión para este año? 

En la Cámara Panameña de Energía Solar (Capes) queremos ser participes de forma muy activa en los lineamientos estratégicos que definió la Secretaría Nacional de Energía de Panamá. Dentro de los cuales, uno de los pilares es la generación distribuida, donde la generación fotovoltaica se destaca por sobre otras. 

Nuestra visión para este nuevo año es formar parte de una mesa intersectorial qué va a estar lanzando la Secretaría Nacional de Energía y poner en agenda del Gobierno nueva normativa y regulación sobre generación distribuida.

Entendiendo que el sector de generación distribuida ha sufrido algunos cambios desde qué se implementó la última reglamentación en Panamá hace unos 6 años, nuestro objetivo es contribuir a la definición de un nuevo marco regulatorio. 

Otro eje importante de nuestra gestión es impulsar alternativas financieras para clientes, siendo un puente con las instituciones bancarias de primer piso o multilaterales. 

¿Cuánto más podría crecer Panamá en energía solar a gran escala?

En Panamá encontramos proyectos individuales de hasta 10 megavatios principalmente. También se pueden encontrar proyectos de 40 megavatios divididos en cuatro plantas para poder acceder a incentivos fiscales que tienen con proyectos de 10 megavatios.

En utility scale vemos con gran preocupación introducción de nuevas plantas de 100 MW, hasta que no se defina la situación de las grandes inversiones de las dos plantas de gas que tenemos pendientes en el país.

¿A que se refiere?

Hay un tema legal y regulatorio sobre la entrada de esas plantas de gas que hasta que no se defina, vemos difícil la introducción de la energía solar fotovoltaica.

¿Nuevas licitaciones de energía podrían ser mecanismos viables para impulsar proyectos solares de más de 10 MW?

Definitivamente. Esa es una de las alternativas que vemos para introducir la tecnología y que las nuevas plantas tengan cabida en el mercado.

Que el Gobierno, a través de la Secretaría Nacional de Energía o la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA), saque licitaciones de corto, mediano o largo plazo enfocadas en tecnología sería lo mejor para el sector fotovoltaico.