Desde 2015 que Panamá cuenta con un Plan Energético Nacional al 2050. El mismo traza los lineamientos generales y conceptuales para el futuro energético del país. En apoyo a una visión a largo plazo, la nueva administración (julio de 2019 a julio de 2024) planteó continuar con aquellas considerando la transición energética como un eje central.

Durante su participación en el «Latam Smart Energy & Mobility Virtual Summit 2020», Jorge Rivera, secretario de Energía de Panamá compartió su convicción de que «la revolución tecnológica nos va a permitir superar el cambio climático».

En aquella línea, el funcionario de gobierno anunció que se encuentra trabajando en la implementación de medidas concretas para promoción de inversiones en Panamá para energías renovables, movilidad sostenible y eficiencia energética.

Para ello, en este momento están delimitando tareas, objetivos, cronograma y presupuesto para llevar a cabo aquella visión a mediano plazo en una Agenda de Transición Energética al 2030.

Como abogado, Rivera tiene más de 20 años trabajando en vinculación al sector de la energía tanto en ámbito académico, como profesional y gremial, aquello le habría permitido identificar en comunicación con distintos actores del mercado los primeros desafíos encarar durante este 2020. Su expertise motivó a que agenda energética que esté trabajando involucre las 4D: descarbonización, digitalización, descentralización y democratización.

El plan de gobierno involucraría 6 estrategias puntuales: 5 para el sector eléctrico, 1 para hidrocarburos. Estas serían: modernización del sistema, acceso a la electricidad, generación distribuida, movilidad eléctrica, eficiencia energética y consolidación del hub energético.

Entre sus grandes anuncios en el panel moderado por Regina Ranieri, Business Development Manager en UL Renovables, el secretario de Energía de Panamá indicó que el gobierno está considerando a las energías renovables como tecnologías claves para la recuperación económica post-covid de aquel país, y apoyarán la incorporación de energía eólica y solar dotando de mayor flexibilidad al sistema eléctrico nacional.

Además, se indicó que continuarán trabajando su programa de techos solares y promenten potenciar este segmento a partir de una nueva hoja de ruta.

«Hoy en día tenemos 34 MW de techos solares en generación distribuida, pero queremos potenciarlo aún más. Tenemos para cubrir una demanda de más o menos 1500 MW a 1900 MW», aseguró Jorge Rivera.

Por otro lado, en su estrategia de movilidad eléctrica, el gobierno tendría dos prioridades para este año. La primera involucra la aprobación de una ley de incentivos fiscales para movilidad eléctrica y una segunda trata del abordaje de un plan estratégico de movilidad eléctrica que se presentó en octubre del año pasado y que ahora avanzará con un apoyo técnico y de análisis financiero para el principal operador del sistema público de colectivos de la ciudad capital «MiBus» que se encuentra en una renovación de su flota con al menos una primera compra de 35 nuevas unidades de buses eléctricos.

Por último, también se planea involucrar al sector financiero. Puntualmente, el gobierno evalúa la implementación de medidas específicas de involucramiento de la banca que permitan cerrar la brecha entre el costo inicial entre un vehículo eléctrico y un vehículo de combustión interna por ejemplo.