El Estado se pone al frente de un trabajo interdisciplinario que unifica los criterios para la fiscalización y el control ambiental. Es importante que tanto las empresas como los organismos oficiales coordinen acciones que nos permitan el desarrollo de un ambiente sostenible de cara a la ciudadanía”, sostuvo Pagola.

Se trata de una iniciativa conjunta de los gobiernos nacional, provincial y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que incluye la capacitación a agentes con el fin de hacer aún más eficientes los controles ambientales.

La Mesa de Coordinación Interjurisdiccional, que se conformó en un acto realizado en el Hotel Hilton de Capital Federal, y está integrada por la Secretaría de Control y Monitoreo Ambiental del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, el OPDS, la Autoridad del Agua (ADA) y por la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad. La coordinación interjurisdiccional se potencia en la Cuenca Matanza Riachuelo.

Las jurisdicciones intervinientes, también unificarán sus criterios en materia ambiental en la Cuenca Matanza Riachuelo para lo cual, se incluyen en esta coordinación, la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo, con representantes de las tres jurisdicciones, más la Empresa Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA).

En los casos en que las inspecciones se superpongan entre diferentes miembros de la mesa, se reflejarán en una plataforma de programación coordinada.

Con este desarrollo, se aspira a optimizar los recursos humanos y materiales destinados a estas actividades, lograr un intercambio ágil y sistematizado de la información, realizar controles cruzados entre organismos y evitar la duplicación de inspecciones.

Con este nuevo sistema que se impulsa, por el que se realizarán inspecciones programadas como no previstas, cuando fuere necesario a partir de la iniciativa de alguno de los organismos firmantes, se estará cumpliendo con una asignatura pendiente: hacer del control ambiental y la fiscalización, una verdadera política de Estado, donde administración y administrado, con reglas claras y objetivos precisos, transitaremos juntos el camino del desarrollo sostenible.

Unicidad de criterios, mayor capacitación para inspectores, intercapacitación jurisdiccional de los mismos, no duplicación ni dispendio de esfuerzos, a veces con criterios distintos, resultan ejes estratégicos que invitan a mirar con esperanza el desafío encarado.

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