En junio del año pasado, el Ministerio de Energía constituyó la “Mesa de Retiro o Reconversión de Centrales a Carbón” con el objetivo de ir limpiando la matriz energética.

“Nos encontramos en la etapa final del proceso y esperamos prontamente anunciar un cronograma voluntario de retiro o reconversión de las centrales”, expresó la ministra Jiménez en marzo, en el marco de la cena anual de la Asociación Chilena de Energías Renovables (ACERA).

Ese día, la mandataria explicó indirectamente sobre los diferentes intereses que están en juego para dar por terminado el tema.

“Durante nueve sesiones no sólo se realizaron estudios de impactos en la seguridad del sistema eléctrico, sino también se abordaron aspectos laborales y económicos del retiro, las variables ambientales y sociales a considerar, y se tuvo a mano la evidencia internacional, así como la situación actual en cuanto a calidad del aire y efectos en salud”.

En realidad, para el mes de marzo estaba previsto el listado definitivo con las fechas en que saldrían de operación, según cuentas fuentes que conocen en detalle el proceso.

Sin embargo, sería a través de un acuerdo de carácter “voluntario” con las carboneras, lo que generó ciertas dudas para los representantes del sector de las energías limpias.

En este marco de las conversaciones, Alejandro Guillier Álvarez, Senador por el Partido Independiente, sentó su posición en una entrevista exclusiva para Energía Estratégica Chile.

“Hace falta voluntad política. Esto hay que hacerlo urgente. Porque el efecto sobre la salud de la población encarece la energía en su verdadero costo”, advirtió.

Y sostuvo esta idea en base a que “Chile gasta más de 8.000 millones de dólares en mitigar el costo de la contaminación”.

¿Por qué se demora el cronograma? ¿Es fuerte el lobby de las empresas? Alejandro Guillier Álvarez no le escapó a la pregunta, conociendo la disputa por el control del negocio de la generación.

De hecho, son poco menos de 30 plantas las que están en discusión que en el SEN alcanzan 5.000 MW de potencia instalada, de acuerdo a datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE).

“Entiendo los intereses que se instalaron en Chile bajo determinadas reglas pero eso hay que negociarlo para que demos alguna compensación en materia de concesiones para trabajar en energía renovable”.

Esta es una idea que barajó el legislador: compensar a las centrales con nuevas concesiones para la explotación de energía solar, eólica, biomasa u otras fuentes limpias de generación.

En este sentido, amplió: “Estamos en una mesa para llegar a un acuerdo e incluso negociar a las centrales de carbón para abrirle la puerta a las energías renovables”.

Siguiendo esta tesis, consideró que “las decisiones políticas tienen que ver con el poder económico y es la negociación para resolver conflictos de intereses entre privados y grupos económicos”.

A pesar de pertenecer a la oposición, el Senador por el Partido Independiente valoró los compromisos del presidente Sebastián Piñera para descarbonizar la matriz energética anunciados durante el lanzamiento de la COP25, días atrás.

“Tenemos que resolver un tema político. Chile necesita un cambio ahora. Pasa por una negociación; negociemos que se retiren antes”, insistió.

Crece la participación

Según la información oficial se proyecta que el carbón sea responsable del 39,9% de toda la producción del sistema, empalmando los datos reales hasta marzo de 2019 y la proyección para los siguientes meses.

Esto implicaría un aumento en relación con 2018, cuando esta tecnología explicó el 38,2% de la producción del SEN, que agrupa a los antiguos SING y SIC. Así, en términos de producción neta de energía, el crecimiento de la generación con carbón sería de 7% entre un año y otro.

Retirar impuestos al diésel

El Senador Alejandro Guillier Álvarez definió como una «locura» absurda que existan subvenciones económicas a favor de la utilización de combustibles fósiles. «Tenemos que quitarle los subsidios al diésel», sentenció.