A primeras horas de la noche del pasado martes se oficializó lo que para el sector energético era inminente: Juan José Aranguren, ex presidente de Shell se hará cargo de la actual Secretaría de Energía de la Nación que, según señaló el presidente electo, Mauricio Macri, a partir del 10 de diciembre pasará a ser Ministerio y formará parte de un gabinete económico.

Tanto la designación del funcionario como la jerarquización de la cartera de Energía son bien recibidas por Osvaldo Rolando, titular de la entidad que nuclea a las distribuidoras eléctricas del país, ADEERA. En diálogo con energiaestrategica.com, el especialista con 40 años en el sector eléctrico expresa que desde la asociación están dispuestos a trabajar junto al nuevo gobierno cuando estos lo requieran.

Cuenta que antes de las PASO, ADEERA se reunió con los hombres fuertes en materia energética de los tres candidatos políticos más representativos: Franco Laporta, en nombre de Daniel Scioli (Frente para la Victoria), Enrique Devoto, por Sergio Massa (UNA) y Aranguren, en representación de Macri (Cambiemos).

Allí, se afianzó la relación entre la entidad y el nuevo ministro. El ex presidente de Shell se mostró dispuesto a escucharlos y les contó que el Ministerio de Energía creará una Secretaría de la Energía Eléctrica para abordar la situación puntual. “Para nosotros es muy auspicioso darle importancia al sector”, acentúa Rolando.

El sector eléctrico necesita un reacomodamiento y nosotros confiamos que se va a llevar a cabo”, resalta el dirigente de ADEERA.

Hay que hacer un reconocimiento de los costos. La gente está creída que acá la energía es barata y abundante, mientras no es ni una cosa ni la otra: hay una gran diferencia del costo de la energía y el precio que paga el usuario. Lo que hay que hacer es un sinceramiento gradual del costo de la energía y reservar los subsidios para los clientes que los necesitan”, señala. Según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), en 2014 los subsidios demandaron 127.984 millones de pesos.

En este sentido, la promesa de Aranguren antes de las elecciones generales fue destinar de manera gratuita un block de consumo de 150 KWh/mes a aquellas familias carenciadas y elevar los precios de las tarifas a costos reales. De acuerdo a números del propio ministro designado, cerca de 2 millones de familias podrían favorecerse con la medida: un 16 por ciento de los hogares del país.

Lo que nosotros sostenemos es que hay que subsidiar a la demanda, no a la oferta, es decir, a los que lo necesitan”, aporta Rolando y analiza: “Cuando uno no tiene una tarifa adecuada y el dinero viene por otro lado (partidas presupuestarias del estado), las empresas empiezan a perder eficiencia en la gestión, que es una de las peores cosas que les puede pasar, porque no administran sus recursos”.

Parte del mismo problema tiene que ver con el consumo excesivo que presenta Argentina con respecto a países de la región, que al día de hoy cuenta con tarifas hasta tres veces más bajas y con gastos hasta un 20 por ciento más altos per cápita. Se estima que aumento en la tarifa desalentaría gastos innecesarios de energía.

En conclusión, para el titular de ADEERA una tarifa acorde a los costos del servicio es una de las señales que ayuda a inducir a un consumo responsable de la energía eléctrica por parte de los usuarios.

Hay que replantearse este tema de las tarifas y costos y después se irá viendo cómo se da el sendero de recuperación del sector”, cierra Rolando.