Las organizaciones que conforman la coalición Córdoba No Nuclear expresaron su preocupación debido a que el proyecto de ley que presentaron, que tiene como fin la desnuclearización de la provincia de Córdoba, no ha sido tratado por las comisiones que le han sido asignadas. Por este motivo, este miércoles se presentaron cartas a todos los legisladores provinciales haciéndoles llegar su inquietud ante dicha situación.

Este proyecto de ley que desde el mes de agosto se encuentra en dos comisiones, luego que recuperara su estado parlamentario, aún espera ser tratado. Dichas comisiones son la de “Legislación General, Función Pública, Reforma Administrativa y Descentralización” y la comisión de “Asuntos Ecológicos”, presididas por Carlos Gutiérrez y Dante Heredia respectivamente, ambos de Unión por Córdoba.

Como si la falta de tratamiento fuera poco, cabe destacar que, de acuerdo a lo comunicado por la prensa de la Legislatura, la comisión de Asuntos Ecológicos no ha sesionado ni una vez luego de que el proyecto fue rehabilitado.

La Coalición Córdoba No Nuclear criticó esta actitud de ignorar la voluntad de 30000 cordobeses que apoyaron dicho proyecto de ley. A​si mismo reclamó que no sólo las autoridades de la Legislatura rechazaron tomar las firmas y aceptar el proyecto como una Iniciativa Popular, sino que además con el proyecto ya ingresado, gracias a algunos legisladores, se niegan a darle tratamiento.

Córdoba atraviesa un momento inédito para transformar la forma en que produce energía, debido a la finalización de la vida útil de la Central Nuclear de Embalse. Extender su vida útil es atarnos 25 años más a este tipo de energía la cual es peligrosa y con altos costos económicos y para el medio ambiente” afirmó Gretel Schaj, de Los Verdes.

Muchos países están abandonando el uso de este tipo de energía, suplantándola por energías renovables. Inclusive muchos proyectos de extensión de la vida útil han sido abandonados debido al incremento en los costos de esta actividad. Tal es el caso de la central canadiense Gentilly 2, donde se encontraron costos reales significativamente mayores a los costos presupuestados inicialmente, y una gran resistencia social por el alto riesgo que implica un emprendimiento de este tipo”, declaró Noelia Romero de Greenpeace.