Demanda: Si bien desde CAMMESA están trabajando en la publicación oficial de la reducción de demanda debido a la cuarentena obligatoria, las caídas de demanda en países europeos confinados como Francia, Italia y España evidenciaron reducciones de -15%, -11% y -7,1% respectivamente por el coronavirus y Argentina no estará exento. Es decir, se reducirá la demanda industrial por el cese de actividad productiva no eximida (Decreto 287/2020) y aumentará la demanda residencial (por la cuarentena obligatoria).

Ahora bien, mientras el gobierno nacional junto a los respectivos ministerios hacen sus mayores esfuerzos para que el impacto económico sea leve , hay una relación completamente directa entre la demanda y el PBI. Esto nos podría llegar a demostrar, que hasta que se normalice la actividad productiva, y se recupere la situación económica del país, habrá también un cese de demanda.

Mientras tanto, la construcción de los nuevos proyectos de generación (entre ellos 10 afectados son renovables) se verá demorada por las imposiciones del gobierno nacional de suspensión de obras. Los empresarios están haciendo sus mayores esfuerzos para, no solo poder mantener los activos en operación, sino dar completitud a las obras en cuso; manteniendo los correspondientes cuidados y precauciones sanitarias. Pero sin dudas habrán atrasos de entrega de componentes y obras por la situación global.

Es decir, esta reducción de demanda nos servirá para brindar una pequeña ventada de tiempo a los proyectos que estaban en construcción.

Por otro lado hay otro efecto exógeno, que afecta considerablemente el plan productivo y económico del país: el precio del crudo.

La caída del petróleo a nivel internacional presenta uno de sus puntos mínimos de las últimas décadas, y sin duda un gran sacudón para nuestra empresa bandera de energía y las principales productoras del país.

YPF tiene un 70% de aporte en la producción de petróleo no convencional en Argentina, por lo cual este escenario afecta considerablemente la rentabilidad de la explotación de vaca Muerta. A un precio de 24,43 dólares el barril, los precios de producción que tiene Argentina en yacimientos no convencionales no repaga las inversiones.

Esta preocupación no solo es de Argentina, sino de todo el universo Oil &Gas (podemos ver la caída en las acciones de las principales empresas). Lo cual pone en peligro el plan de auto abastecimiento sostenible y la recaudación de la actividad de vaca Muerta.

Es decir, paralelo a todas las conversaciones que se están llevando a cabo para recuperar la actividad productiva de un plazo desconocido aún de cuarentena, las provincias petroleras estarán expectantes de la negociación del barril criollo (tema que es de urgente preocupación).

Ahora bien, está claro que con todo lo expuesto, el gobierno nacional -que mientras tanto negocia la deuda externa- queda imposibilitado de fondear nuevas obras energéticos o proyectos. Pero de dónde conseguimos prestamistas con esta situación?…

Argentina va a ser aún más dependiente de financiamiento externo para nuevas obras de generación y transporte; el financiamiento chino, con una economia hambrienta de trabajo, posiblemente presente interesantes oportunidades de inversión – a diferencia del resto de la banca que estará completamente sensibilizado ante la negociación de la deuda externa, y el riesgo país.

Por lo que, posiblemente vuelva las inversiones chinas, más agresivas que nunca, al país. Y ya tienen un buen panorama con el secretario Lanziani para obras nucleares e hidroeléctricas, y un fuerte comprimiso de Kulfas de fortalecimiento del sector industrial argentina. Por lo que, el sector energético-industrial vuelve a un modelo similar al 2013-2016.

Concluyendo -con las limitaciones e incertidumbres del análisis posterior al suceso de un “Cisne Negro”- Argentina deberá definir una política enerética con una demanda posiblemente reducida, con proyectos en ejecución tardío respecto a lo previsto, con un precio de petróleo internacional inconcebible para la explotación de vaca muerta según las estimaciones anteriores a la pandemia, con un riesgo país que afectará negativamente cualquier tasa de interés de banca convencional, y con el mercado industrial chino expectante.

En cualquier caso, el subsidio al sector petrolero si no se recupera la situación internacional, parecería inminente, y las energías renovables tienen que competir (en término de precio) aún más arduamente. Se seguirán los lineamientos de la 27191 para el 20% de energía al año 2025?… parece un objetivo casa vez más lejano.

Por todo lo expuesto, UCEMA lanzamos la diplomatura de evaluación de proyectos energéticos, que comenzará el día 7 de Abril (a distintancia o bien prorrogado si se extiende la cuarentena obligatoria) para justamente contemplar todas estas variables y preparar a los profesionales de las grandes empresas del sector energético argentino para que puedan administrar sus porftolios de generación en beneficio a la conyuntura.

Para más información, anotar sus datos en el siguiente link https://ucema.edu.ar/educacion-ejecutiva/energia-renovable